17 de diciembre de 2018

El Silencio de la Ciudad Blanca por Eva Gª Sáenz de Urturi

Título: El silencio de la ciudad blanca (Trilogía de la Ciudad Blanca)
Autor: Eva García Sáenz de Urturi
Editorial: Grupo Planeta
Nº Pág.: 480 pág.
Género: Novela negra, thriller, intriga
Primera edición: abril 2016



Tasio Ortiz de Zárate, el brillante arqueólogo condenado por los extraños asesinatos que aterrorizaron la tranquila ciudad de Vitoria hace dos décadas, está a punto de salir de prisión en su primer permiso cuando los crímenes se reanudan de nuevo: en la emblemática Catedral Vieja de Vitoria, una pareja de veinte años aparece desnuda y muerta por picaduras de abeja en la garganta. Poco después, otra pareja de veinticinco años es asesinada en la Casa del Cordón, un conocido edificio medieval.
El joven inspector Unai López de Ayala —alias Kraken—, experto en perfiles criminales, está obsesionado con prevenir los crímenes antes de que ocurran, una tragedia personal aún fresca no le permite encarar el caso como uno más. Sus métodos poco ortodoxos enervan a su jefa, Alba, la subcomisaria con la que mantiene una ambigua relación marcada por los crímenes… El tiempo corre en su contra y la amenaza acecha en cualquier rincón de la ciudad. ¿Quién será el siguiente?
Una novela negra absorbente que se mueve entre la mitología y las leyendas de Álava, la arqueología, los secretos de familia y la psicología criminal. Un noir elegante y complejo que demuestra cómo los errores del pasado pueden influir en el presente.

Quería darles salida a las reseñas que tenía pendientes y lo estoy consiguiendo con bastante éxito, así que aquí estoy con una más. Esta vez es un thriller muy conocido por todos, una novela que da el pistoletazo de salida a la que es una trilogía ya acabada. No me he animado a leer estos libros precisamente porque estaba un poco saturada de tantas sagas inacabadas y me prometí que los leería  cuando hubiera un final. Este septiembre ha salido la tercera parte así que aquí estoy.

El Silencio de la Ciudad Blanca es una novela que va de crímenes en la ciudad de Vitoria, crímenes que ocurrieron veinte años atrás y con el culpable entre rejas. Curiosamente, cuando faltan unas semanas para que el autor del crimen salga de permiso de la cárcel otro crimen más es cometido. Alguien ha matado a dos jóvenes siguiendo el mismo ritual de veinte años atrás, emulando los detalles conocidos y no conocidos del caso. Así que el inspector Unai López y su compañera Estíbaliz sólo tienen dos opciones: o el condenado Tasio Ortiz no es el culpable y éste está en libertad o se trata de un imitador. Ambos tienen un método de investigación que puede llegar a ser poco ortodoxo pero ambos sólo tienen un objetivo: atraparlo.

"Ambos éramos jodidamente buenos cerrando casos, aunque no tan buenos siguiendo las reglas. Cargábamos con más de un apercibimiento por desobediencia, así que habíamos aprendido a cubrirnos. Respecto a seguir las normas... estábamos en ello". 

Tenía unas expectativas muy altas para esta lectura porque no he parado de leer cosas muy buenas desde que salió y eso a veces se la estropea a uno pero vaya si las ha cumplido. No sé si he contado alguna vez que estoy opositando a una de esas oposiciones imposibles que te aparta de todo y de todos y sólo te permite un día libre a la semana y gracias. En uno de esos domingos cogía El Silencio de la Ciudad Blanca y no lo solté hasta que me lo terminé. Hasta comiendo iba leyendo. Me encantó. Y no por una sino por varias razones. Una de ellas, este principio:

Para empezar por su ambientación. Me encantan los libros que usan el lugar en el que ocurre todo como si fuera un personaje más. Nunca he estado en Vitoria pero Eva García ha conseguido que sea un destino prioritario en mi kilométrica lista. Me encanta el norte de España y, después de leer esta novela, me gusta más aún. Me he paseado por las calles de la ciudad, he sido parte de sus fiestas, he visto los mismos murales de las fechadas y hasta he podido aspirar el aire cargado en la Vieja Catedral y en los bosques circundantes. Además se han mezclado algunos detalles que emulan las viejas tradiciones y leyendas del País Vasco, no muchas, pero suficientes para hacer la lectura más interesante.

“A veces es tan sencillo como poner la oreja y escuchar".

Luego, sus personajes. No tiene muchos pero todos muy bien definidos. El protagonista indiscutible es Unai. Un hombre joven, detective con un cierto pasado traumático (la autora no se ha podido resistir al cliché de siempre) pero no le voy a dar mucha importancia porque Unai no se empecina en vivir en el pasado sino que su vida continua. Eso me he gustado, él va evolucionando a lo largo de toda la historia como si fuera una persona real. Luego tenemos otros personajes que complementan su mundo: su compañera Estíbaliz, una mujer fuerte pero débil a la vez, con una personalidad peculiar pero que no conoceremos mucho; Alba, la jefa, una figura clave en todo el libro pero no lo parece y que tiene algunas escenas con Unai que le dan más autenticidad a sus personajes; el abuelo de Unai, al que he cogido cariño enseguida porque me ha recordado mucho al mío, un hombre sabio con buenos consejos; y otros muchos más que logran dibujar un microuniverso muy completo.

"La gente herida es peligrosa, porque sabe que puede sobrevivir".

Esencial para una buena historia: la trama. Esa es otra de las razones que me ha gustado este libro. Está todo muy bien hilado y sin forzar. Todo tiene su lógica y su orden en el aparente caos. ¿Previsible? No creo. Creo que la autora nos va dando herramientas para que sepamos cómo se va a desarrollar el final y si somos unos buenos lectores/observadores llegaremos sabiendo el nombre del culpable. Pero aún y así hay giros a lo largo de toda la historia que modifican muchas cosas que creíamos saber, así que algo de sorpresa está asegurado.

Me ha gustado mucho la prosa de Eva García Sáenz de Urturi, es muy fluida y sencilla. Leer el libro ha sido una delicia, con ese ritmo a medio tempo, ni muy rápido ni muy lento pero suficiente para tenerte en vilo y no poder parar. La verdad es que llegó un punto que pensaba que la autora estaba jugando conmigo porque todos parecían sospechosos y todos tenían oportunidad. Sinceramente no encuentro nada que no me haya gustado, así que estoy esperando que me llegue el segundo con mucha impaciencia. De momento ésta va a ser una de mis mejores lecturas del año.

No es que me creyese un héroe, es que me gustaba dejar el universo como estaba. Sin muertes que ocurrían cuando no tocaban, simplemente eso. Entendía el lógico mecanismo que se escondía tras el orden natural de las cosas, incluso de las muertes: un accidente, la enfermedad, la vejez... Pero nada de tipos retorcidos haciendo trampas para que la Guadaña llamase a la puerta de inocentes antes de tiempo.

Si os gustan las novelas negras, las intrigas y los thrillers ésta es una lectura imprescindible. La autora consigue crear un ambiente sin caer en los estereotipos e introduciendo en el texto detalles que van más allá del típico thriller y que nos recuerdan que no sólo ha escrito novelas de este género. A mi me ha encantado así que no puedo más que recomendarla. Además, he leído por ahí que hasta harán una serie. No sé yo si estará a la altura...



Por Nitha

13 de diciembre de 2018

El lector por Bernhard Schlink

Título: El Lector
Autor: Bernhard Schlink
Editorial: Anagrama
Nº Pág.: 208 pág.
Género: Drama, Histórica
Fecha de publicación original: 1995
Primera edición: septiembre 1997 



Michael Berg tiene quince años. Un día, regresando a casa del colegio, empieza a encontrarse mal y una mujer acude en su ayuda. La mujer se llama Hanna y tiene treinta y seis años. Unas semanas después, el muchacho, agradecido, le lleva a su casa un ramo de flores. Éste será el principio de una relación erótica en la que, antes de amarse, ella siempre le pide a Michael que le lea en voz alta fragmentos de Schiller, Goethe, Tolstói, Dickens ... El ritual se repite durante varios meses, hasta que un día Hanna desaparece sin dejar rastro.
Siete años después, Michael, estudiante de Derecho, acude al juicio contra cinco mujeres acusadas de crímenes de guerra nazis y de ser las responsables de la muerte de varias personas en el campo de concentración del que eran guardianas. Una de las acusadas es Hanna. Y Michael se debate entre los gratos recuerdos y la sed de justicia, trata de comprender qué llevó a Hanna a cometer esas atrocidades, trata de descubrir quién es en realidad la mujer a la que amó...


Hoy traigo una de esas lecturas que son un semiclásico y que me he de decidido a leer a raíz del reto Serendipia. El lector es un libro famoso, sobre todo después de ser rodada la película del mismo nombre y, al ser un poco alérgica a esos fenómenos culturales, nunca caigo en el momento sino un tiempo más tarde cuando ya ha pasado el auge que los caracteriza. Por todo eso cuando vi esta novela como una propuesta me la apunté y siento no haberlo hecho antes.

La verdad es que se trata de una historia a priori sencilla: un chico adolescente se ve en apuros en la calle a causa de que le sobreviene un gran malestar y lo auxilia una mujer que pasa por ahí. Él se llama Michel, ella Hanna. Y cuando se recupera un poco de una enfermedad que lo tiene postrado a la cama, a iniciativa de su madre, decide ir a agradecer la ayuda a su entonces anónima salvadora. Y no se sabe bien bien cómo se inicia una relación erótica entre ambos.

Mientras iba leyendo el libro iba pensando a la vez en la idea de qué pasaría por mi cabeza si me lo hubiera leído con quince/dieciséis años. La verdad es que hubiera sido todo un descubrimiento y aunque a mí no me hubiera impresionado sobremanera (a esa edad hasta había leído ya literatura erótica) seguro que a mis compañeros de clase sí. Porque esta novela no trata sólo de la relación entre una mujer adulta y un muchacho sino que hay muchas cosas más por medio. Por ejemplo, a parte de la relación erótica entre ambos se construye una relación basada en la lectura, pues a Hanna le encanta que Michel le lea los libros que toca en clase; incluso le insta a estudiar y a sacarse el curso escolar amenazándolo con el fin de su relación. Hubiera sido un mensaje subliminal bastante potente para un adolescente y más cuando nuestro protagonista se adentra tanto en la literatura que es capaz hasta de escribir poesía preciosa:

"Cuando nos abrimos,
tú a mí y yo a tí,
cuando nos sumergimos,
tú en mí y yo en ti,
cuando nos olvidamos, 
tú en mí y yo en ti.
Sólo entonces,
yo soy yo y tú eres tú."


Es cierto que se trata de una relación "políticamente incorrecta", entre un adulto y un niño (la edad legal en España para mantener relaciones sexuales libres es a partir de dieciséis años) pero me he llegado a plantear si es adecuada. Moralismos a parte creo que el problema reside en el hecho de que un menor de esa edad no es que no pueda involucrarse en algo así sino que no es capaz de asumir sus consecuencias. La narración de Schlink en parte me da la razón. Michel se ve inmerso en algo nuevo que no es capaz de manejar del todo, es algo que lo engulle y sin que él se dé cuenta, lo condiciona incluso de adulto.

Este amor entre ambos termina cuando Hanna desaparece y parece que todo se difumina en el pasado, hasta que nuestro protagonista asiste a unos juicios sobre crímenes de guerra. Ahí es donde se vuelve a reencontrar a Hanna, pero en este caso no como una vecina más, sino como la acusada, la mujer que, siendo guardiana de un campo de concentración, supuestamente dejó morir a muchas mujeres presas. 

"No olvide a Hanna, desde luego, pero en algún momento su recuerdo dejó de acompañarme a todas partes. Quedó atrás, como queda atrás una ciudad cuando el tren sigue su marcha. Está allí, en algún lugar de nuestra espalda, y si hace falta puede uno coger otro tren e ir a asegurarse de que la ciudad todavía sigue allí. Pero ¿para qué hacer tal cosa?"

En realidad nos encontramos con una narración de toda una vida que pone en entredicho el fin del pasado nazi, el cómo una sociedad se enfrenta a esa historia. Da la sensación que el deseo de la población es que se termine de cualquier manera con ese pasado, pero que se termine. No importan los medios solo el fin. Con una narración fluida, con lenguaje sencillo se nos narra el sentimiento de las nuevas generaciones hacia sus padres y hacia aquello y aquellos que no dejan olvidar.

Es una obra muy intimista, profunda en el mensaje que, pese a su corta extensión, le deja a uno cavilando sobre todo el proceso postnazi. Es curioso como hay muchos libros sobre la IIGM, sobre los campos de concentración, sobre el horror y la violencia, sobre el fin de la guerra también, pero muy pocos sobre lo que pasó después con ese horror. Y si los hay, yo no conozco muchos (si me podéis recomendar alguno sería interesante). Esto me recuerda a una entrevista que leí hace mucho a un autor (no recuerdo a cuál) al que le preguntaban por qué los libros acababan con la boda y éste contestaba "porque a nadie le interesan las peleas del después". Pues ese "después" es lo que Bernhard Schlink plasma en este libro de tintes autobiográficos.

"¿Por qué? ¿Por qué lo que fue hermoso, cuando miramos atrás, se nos vuelve quebradizo al saber que ocultaba verdades amargas?"

Me arrepiento de no haber leído este libro antes. He leído mucho sobre su argumento y cosas muy diferentes, algunos hablaban de las pocas emociones que emanan lo personajes cosa con la cual estoy en total desacuerdo. A veces la falta de emoción es una emoción en sí misma. Hanna puede parecer fría y distante pero no es inconmovible. Desea esconder sus defectos y por ello es capaz de asumir un pasado nazi no del todo verídico. La culpa le pesa pero hasta de ella se sabe proteger. Y Michel es un joven que ha sido también marcado por la culpa, primero por esconder su relación con Hanna y no darle el reconocimiento adecuado y después, durante los juicios, precisamente por haber mantenido una relación con alguien con ese pasado. Al final, toda la novela está plagada de sentimientos, y el principal de ellos es la culpa.

"Luchaba siempre, y había luchado siempre, no para mostrar a los demás de lo que era capaz, sino para ocultarles de qué no era capaz. Una vida cuyo avances eran enérgicas retiradas y cuyas victorias eran derrotas encubiertas."

Hay una tercera parte en la novela de la que nada mencionaré por no estropear a la nadie su lectura pero debo decir que es la parte que más me ha gustado, quizás porque le da una conclusión a las cosas, cierra de un cierto modo el ciclo. Recomiendo encarecidamente esta lectura a los que, como yo, de forma errónea, aún no la habéis tenido en las manos. Es deliciosa a su particular manera.


Por Nitha

10 de diciembre de 2018

Oh... por Philippe Dijan

Título: Oh...(leída en catalán)
Autor: Philippe Dijan
Editorial: Angle 
Nº Pág.: 190 pág.
Género: Novela Negra
Fecha de publicación original: agosto 2012
Primera edición: febrero 2018



Una novela inquietante, un personaje que no deja indiferente. Conocemos la protagonista, Michèle, minutos después de que un encapuchado haya asaltado su casa y la haya violado. Después de descartar la denuncia policial decide que si el agresor vuelve, la encontrara preparada para enfrentarse a él. Narrada en primera persona, poco a poco conoceremos el entorno y la vida de Michèle. Profesional exitosa, mejor amiga de su socia, amante del marido de ésta, con un ex marido llorón, un hijo que no está a la altura de las expectativas, una madre a punto de casarse con un hombre mucho más joven que ella y un padre en la prisión por un espantoso crimen cometido hace años. Una historia absorbente, con una estructura de novela negra pero llena de ironía y humor, sobre la parte oscura que habita en todos nosotros y que no siempre somos capaces de entender. Una protagonista que despierta en el lector sentimientos contradictorios, pero que posee la firme voluntad de controlar las riendas de su vida, aunque sea de maneras poco ortodoxas.

 

Muchas veces busco en mis lecturas aquello que me falta en la vida real y me he dado cuenta de que una de las cosas que más me inspiran son esos personajes femeninos fuertes e indoblegables, con una resiliencia que va más allá de lo natural. Michèle, nuestra protagonista de hoy, es de esas. Deja huella y convierte este libro en un imprescindible. Pero empecemos por el principio...

"Oh...", la expresión que da título a esta novela y con la que termina, nos cuenta treinta días en la vida de Michèle, una mujer con mucho éxito en la vida profesional y mucho caos en la personal. Junto con su amiga Anna dirige una agencia de producción pero eso la hace tener que soportar a su ex marido Richard, un guionista mediocre con aires de grandeza, que no para de atosigarla con su obra. Ambos tienen un hijo, Vincent, un niño en el cuerpo de un hombre que ha empezado a salir con una mujer embarazada de otro. También está Robert, el marido de Anna y amante de Michèle. Y para ponerle la guinda al pastel de su vida personal nuestra protagonista es hija de una mujer que busca jovencitos y se viste provocativamente y de un hombre encarcelado hace media vida por ser un asesino en masa de niños.

Con un panorama así está claro que la vida de Michèle no es fácil. Para empezar, ya en su adolescencia/ juventud tuvo que soportar mucho a causa de los crímenes de su padre. Eso la ha curtido, le ha enseñado su propia capacidad de sobrevivir y enfrentarse a esa muchedumbre que pedía muerte a la mujer e hija del criminal. Pero de eso hace más de veinte años y ahora Michèle se enfrenta a algo diferente: un encapuchado ha entrado en su casa y la ha violado.

“Me cuesta horrores creer que me haya pasado una cosa así con este cielo tan azul, con este tiempo tan bueno”

Destaca la frialdad o el pragmatismo con que la protagonista se enfrenta al hecho. No llama a la policía, no lo denuncia, se lo cuenta a muy pocas personas y lo hace días después de que haya pasado. Esto, que puede parecer muy extraño, es bastante lógico debido al mal recuerdo de su relación con las autoridades. Michèle es una mujer práctica: no se lamenta sino que decide prepararse para el caso de que el violador vuelva y quiera repetir su hazaña. Cambia cerraduras, duerme con un cuchillo, se comporta no cómo una víctima sino como un depredador. Y reflexiona con frialdad sobre lo que le ha pasado:

"Me lo he pasado peor con hombre que había escogido yo libremente."

Esta capacidad de ser tan analítica nuestra protagonista lo aplica a toda su vida. El autor nos describe el microcosmos familiar con unas relaciones incorrectas y reacciones que pueden dar lugar a valoraciones morales adversas. Michèle es una mujer fuerte que se enfrente a diario a hombres con mucho ego, hombres que acaban siendo débiles. Y eso no sólo en la vida profesional sino también familiar. Asistiremos a cómo en esos treinta días el panorama familiar muta completamente y se transforma.

Se trata de una narración continua, sin divisiones. No hay capítulos, no hay separaciones. Como si estuviéramos 190 páginas en la cabeza de Michèle. Pero la lectura flue, el lenguaje es sencillo. Eso, junto con la constante presencia de diálogos hace ameno el rato que uno pasa con la narración. Se hace fácil juzgarla por los conflictos entre deseo y razón que se le presentan, sobre todo en lo que se refiere a su "aventura" con el violador, pero a la vez es fácil comprenderla. El autor, siendo hombre, nos dibuja un personaje femenino muy completo, con luces y sombras, que soporta muy bien todo el peso de toda la obra y que hace imposible no identificarse con ella en algunos aspectos. Michèle me ha cautivado y además ciertos aspectos de su personalidad me gustaría hacerlos míos.

"Nos ofrecimos un espectáculo el uno al otro. Nos enseñamos nuestras peores caras, nos mostramos viles, mezquinos, odiosos, abyectos, perdidos, caprichosos según la situación y no ganamos nada -en todo caso perdimos autoestima, según él, y estoy de acuerdo. Dejar a alguien requiere más valentía de lo que mucha gente piensa -a menos que sea uno de esos zombies con el cerebro aplastado, uno de esos pobres espíritus que te encuentras a veces-. Cada mañana me despertaba y no me sentía capaz, y los últimos días me los pasaba llorando. Me hizo falta mucho tiempo. Tres días, tres largos días y tres largas noches para arrancarnos el uno del otro (...).

Es imposible leer este libro y que no te toque la fibra sensible por algún lado porque no te dejará indiferente. Es para mí una de mis mejores lecturas del año y quiero más personajes así: que se equivoquen y acierten pero que lo hagan porque creen en sus decisiones. De lectura imprescindible.



P.D.: para aquellos que no están convencidos decir que hay una adaptación cinematográfica del año 2016 con el título "Elle", con Isabelle Huppert como protagonista y dirigida por Paul Verhoeven. No la he visto pero por lo que he leído es una adaptación fiel al libro y además fue nominada al Óscar a la mejor actriz. Ganó otros muchos premios como el Globo de Oro y el César.

P.D. bis: yo he leído una edición en catalán y me he tomado la libertad de traducir la sinopsis y las citas de esta reseña. Si os apetece haceros con esta novela la editorial Fulgencio Pimentel la ha reeditado en febrero de 2018. Aquí os dejo el enlace.

Por Nitha

7 de diciembre de 2018

Sorteo en Netherfield



 
Desde que retomamos el blog personalmente he descubierto muchos otros que me encantan. Uno a los que más cariño le he cogido es Las Inquilinas de Netherfield, que casualmente el pasado 29 de noviembre cumplió tres años. Y no se les ocurre nada mejor a Miss Hurst y Miss Bingley que celebrarlo con un sorteo. Me apunto a la de ya y os recomiendo que os paséis por su rincón porque sus recomendaciones a mí no me han fallado nunca.

Muchas felicidades a las administradoras y a ver si me dan suerte.

Por Nitha