7 de diciembre de 2018

Sorteo en Netherfield



 
Desde que retomamos el blog personalmente he descubierto muchos otros que me encantan. Uno a los que más cariño le he cogido es Las Inquilinas de Netherfield, que casualmente el pasado 29 de noviembre cumplió tres años. Y no se les ocurre nada mejor a Miss Hurst y Miss Bingley que celebrarlo con un sorteo. Me apunto a la de ya y os recomiendo que os paséis por su rincón porque sus recomendaciones a mí no me han fallado nunca.

Muchas felicidades a las administradoras y a ver si me dan suerte.

Por Nitha

6 de diciembre de 2018

Lucky Jim por Kingsley Amis

Título: Lucky Jim
Autor: Kingsley Amis
Editorial: Impedimenta
Nº Pág.: 384 pág.
Género: Humor, Ficción
Fecha de publicación original: 1954
Primera edición: febrero 2018



Jim Dixon se encuentra en una situación delicada. No sabe si va a poder conservar su puesto de profesor de Historia Medieval en la universidad, ya que para ello tendría que publicar un artículo que le granjeara la admiración de la academia. Y no solo eso: también ha de mantener una buena relación con el profesor Welch, el jefe de su departamento, un hombre pedante y despistado que probablemente no olvide con facilidad que Jim proviene de una familia de clase media baja y que las altas esferas académicas no son precisamente su fuerte. Y todo esto mientras intenta conquistar a Margaret, una de sus compañeras de trabajo, que se está recuperando de un intento de suicidio a causa de la ruptura con su exnovio. ¿Le acompañará a Jim la suerte para conseguir sus propósitos?

 

Hace unos meses reseñé una novela de Kingsley Amis que se titula Stanley y las mujeres. La verdad es que es un autor que nunca hubiera caído en mis manos si no fuera porque la biblioteca de mi ciudad ha decidido adquirir sus libros y ponérmelos delante cuando entro por la puerta. Mi experiencia con Stanley y las mujeres estuvo bien y decidí leer Lucky Jim, la que califican como la mejor novela del autor y la más tronchante. He aquí mi opinión.

Nuestro protagonista es Jim Dixon, un joven y mediocre profesor de Historia Medieval en la universidad, que está pendiente de la renovación de su contrato para el curso siguiente. Esta delicada situación hace que Jim se vea obligado a hacerle la pelota y cumplir todos los deseos de su superior, el profesor Welch, intentar caerle bien a todo el mundo y ser condescendiente con los deseos de sus compañeros en el trabajo y con aquellos alumnos que también tienen influencias entre el profesorado. Además, está intentando conquistar a Margaret, otra profesora que está de baja a causa de su reciente intento de suicidio por un desengaño amoroso. La susodicha está bajo la protección del matrimonio Welch, en cuya casa reside.

Con este panorama Jim es como un pez que culebrea en una pecera demasiado pequeña, intentando salir pero sin espacio suficiente para maniobrar. Se le exige que publique artículos; se le exige que haga el trabajo duro para el profesor Welch, por el que por supuesto no se va a llevar ningún mérito; se le exige que contente a Margaret; se le exigen mil cosas más. Ante este panorama Jim lo único que disfruta es tomarse unas cuentas copas en el bar, de hecho, muchas copas, porque podemos afirmar que los protagonistas de Kingsley Amis son unos bebedores habituales, que necesitan unas tres copas de coñac y cinco pintas de cerveza al día para funcionar.

"Si no eres capaz de cabrear a nadie con lo que escribes, no vale la pena escribir."

Así, durante esas veladas de suplicio que debe soportar Jim, en una de las fiestas de su jefe, conocerá al hijo de éste, un pintor con ínfulas de grandeza, y a la novia del mismo, Christine. Dixon, que hasta entonces se había resignado a que se casaría con Margaret y llevaría la insulsa vida que tiene, se sorprende con que le gusta Christine. Obviamente eso le va a llevar algún que otro problema con su jefe y con el Welch Jr., cosa que dará lugar a muchos intercambios de insultos "educados" e incluso una pelea.

Esta novela se publicó en 1953 y tuvo mucha repercusión por dos razones. La primera, porque era pionera en lo que se llamó "novela universitaria", que mostraba el mundo pedante de los profesores de esas instituciones, lo superficial y filisteo del mismo. La segunda, porque en el ambiente de posguerra tuvo un auge muy importante el pensamiento de los jóvenes (niños durante la II GM) que estaban desencantados con el mundo que se encontraban y los valores que se les transmitían, nada auténticos, intentando perpetuar la vieja estructura de clases de la Inglaterra de principios del siglo XX.

Kingley Amis era un representante de ese Movement y lo que hizo fue plasmar en una novela un protagonista con sus ideas y un poco de su carácter (a Amis también le encantaba empinar el codo y era muy mujeriego). A favor de esta novela tengo que decir que es fácil de leer, el autor tiene estilo y pese a ser su primera novela, escribe bien, con las tablas de alguien que ha leído mucho y escrito antes. Me ha pasado un poco como con Stanley y las mujeres, me leí la novela en dos sentadas, pero no me ha gustado tanto el contenido.

Lucky Jim se vende como una novela desternillante y chistosa, con capacidad de hacerle a uno soltar carcajadas. Pues bien, de mi anterior lectura ya venía yo prevenida de bajar las expectativas porque ciertamente lo que hacía a uno reír en 1953 no es lo que me hace reír a mí. Y menos mal. Porque, lo siento, pero de desternillante tiene poco, más bien me ha dado un poco de vergüenza ajena. Reconozco que hay citas que se van a quedar para la posterioridad pero no recordaré Lucky Jim como un libro que me hizo reír. De las pocas partes que me arrancaron una sonrisa fue la genial descripción de una de las resacas de Jim:

"Algún bichejo nocturno había utilizado su boca como letrina y luego como mausoleo. También durante la noche, se las había arreglado para participar en una carrera a campo traviesa y ser luego golpeado por la policía secreta. Se sentía mal".

Pero, sin duda es una novela excelentemente escrita y a veces entretenida. Y me ha encantado el final. Un poco de justicia poética para el mundo tan asquerosamente oportunista y pedante que envuelve a Jim Dixon. Pero siento decir que mi viaje con Kingley Amis ha llegado a su fin. Obviamente es un autor que tiene muchos más libros y, de hecho, es considerado como de los mejores de su época pero creo que de momento no me voy a aventurar más. Aunque nunca digas nunca, dicen.

"Quien ríe el último, ríe mejor."



Por Nitha

4 de diciembre de 2018

Mandíbula por Mónica Ojeda

Título: Mandíbula
Autor: Mónica Ojeda
Editorial:Candaya
Nº Pág.: 288 pág.
Género: Narrativa, Terror
Primera edición: 2018



Una adolescente fanática del horror y de las creepypastas (historias de terror que circulan por internet) despierta maniatada en una cabaña en medio del bosque. Su secuestradora no es una desconocida, sino su maestra de Lengua y Literatura, una mujer joven a quien ella y sus amigas han atormentado durante meses en un colegio de élite del Opus Dei. Pero pronto los motivos de ese secuestro se revelarán mucho más oscuros que el  bullyng a una maestra: un perturbador amor  juvenil, una traición inesperada y  algunos  ritos secretos e iniciáticos inspirados en esas historias virales y terroríficas gestadas en Internet.
 

Tenía muchas ganas de reseñar este libro pero también no sé si seré capaz transmitir mi opinión de forma que se me entienda bien. Encontré Mandíbula en las estanterías de mi biblioteca pero ya había escuchado algo de este libro. Me intrigaron algunas opiniones que lo describían como "una historia rara no apta para todos los públicos pero con buena calidad literaria". Yo, que este año me propuse ser más aventurera con mis lecturas, allá que fui.

Mandíbula comienza fuerte, por lo que sería el final: Fernanda, una adolescente de quince años, despierta atada en una cabaña en medio de un bosque. Su secuestradora no es otra que Miss Clara, su profesora de Lengua y Literatura en un colegio privado del Opus Dei, el más caro de la ciudad de Guayaquil. Con esa escena en mente en los capítulos sucesivos volveremos al principio de toda esta historia. Pero que nadie espere una narración lineal que deje todos los puntos sobre las íes. No. Ese no es el estilo de Mónica Ojeda.

Los hilos en que se estructura este libro son varios y se irán intercalando sin orden pero no sin sentido. La idea de la autora es que la tensión y la trama se vayan desarrollando con el suceder de las páginas para llegar al quid de la cuestión y a los motivos de Miss Clara. Leeremos la historia de esta profesora que tiene una relación enfermiza con su madre, anulada por ella sólo es capaz de imitar a su progenitora sin tener vida propia. En otro hilo conoceremos a Fernanda en su ambiente colegial, su relación con su mejor amiga Annelise y el grupo de seis chicas que forman éstas con otras cuatro. Conoceremos esta relación adolescente con el mundo, qué les lleva a inventarse un Dios paralelo al Dios que les muestran en la escuela, los ritos sadomasoquistas que llegan a practicar a través de los relatos de miedo y las creepypastas (historias de terror que circulan por ciertas webs).

"Clara sabía que había amarrado el cuello de su madre con su amor umbilical.
Ahora amarraba a Fernanda porque una buena maestra era una madre y una alumna era una hija."

Hace poco reseñé Tan poca vida donde escribía que era una novela de hombres y, por contra, Mandíbula se postula como una novela de mujeres. Apenas hay personajes hombres aquí y los que están se les describe con características propias de una mujer. Este es un libro que pretende tocar no tanto el tema de la feminidad sino de la relación entre madre-hija, adolescencia, la sexualidad, el lugar de una mujer en la familia y la violencia entre las mujeres. La verdad es que todo el planteamiento me ha parecido fascinante por lo original de prácticamente todo. ¿Cómo algo tan simple como un secuestro puede dar lugar a una novela tan extrañamente bien conducida?

Cuando empecé la lectura lo primero que me chocó fue la ausencia de diálogos, frases largas, párrafos kilométricos, saltos de un tema a otro sin aparente guía. Pero el juego de la autora al cabo de unas páginas me pareció magistral, muy original y entretenido. Tenía miedo de encontrarme mucha jerga latina (no me gusta mucho ese tipo de libros), puesto que la autora es argentina, pero no fue el caso y el lenguaje utilizado es muy sencillo y directo. Es una novela que toma algunos caracteres del thriller psicológico y de la novela de terror para desarrollar este mundo femenino tan monstruoso.

""He leído que algunas madres se excitan cuando le dan de lactar a sus hijos", dijo Analía, asqueada, mirándose los pezones color ardilla, color kiwi, bajo la blusa arrugada del colegio. Fernanda y Annelise contaban historias sobre la maternidad y el canibalismo que asustaban mucho a Analía y Ximena y les dificultaba beber leche en el desayuno."
Párrafos como el anterior puede dar una idea de la forma de expresarse de la autora y mostrar que no es un libro al uso. En la misma narración hay un collage de estilos, como por ejemplo aquellos capítulos en los que Fernanda visita a su psiquiatra y en los que sólo ella habla sin conocer las preguntas del Dr. Aguilar pero que se intuyen de las respuestas. Un recurso muy original que he visto pocas veces y que me ha encantado.

A través de este estilo tan peculiar iremos conociendo el pasado de Miss Clara y de Fernanda, la relación de ambas con sus madres y su entorno. La información se nos presenta a cuentagotas y nos permite hacernos a las ideas de las chicas, que se inventan una religión paralela encarnada en el Dios Blanco de la Edad Blanca. Con todas sus rarezas me ha gustado mucho este libro y me gustaría leer los anteriores libros de Mónica Ojeda porque es el claro ejemplo de plasmar por escrito lo que llaman "pensamiento lateral".

"Dr. Aguilar:
Fernanda: Maybe, pero una vez Anne me dijo algo que creo que es verdad y por eso me da mucho miedo: que algún día seremos como nuestras madres. Y yo no quiero ser así. Yo quiero ser como soy ahora para siempre."

Si le tengo que poner una pega es la manera cómo se desarrolla el final, es todo tan rápido que uno casi no se da ni cuenta y, además, deja algunas cosas sin resolver, al estilo final abierto. No soy muy fan de ese modo de acabar un libro, me gustan las cosas bien atadas y ordenadas. Creo que si se le han dedicado tantas páginas a presentar una historia creepy hay que darle un final como se merece. Pero reconozco que esa posibilidad de imaginarte lo que pasa después es parte del ambiente de terror o de thriller psicológico que busca la autora y, ciertamente, lo consigue con creces.

Soy consciente que no es un libro que se pueda recomendar a todo el mundo porque, efectivamente, es una novela rara pero con muy buena calidad literaria e ideas muy originales (quizás demasiado para algunos). Pero, si lo que buscáis es salir un poco de vuestra zona de confort y leer algo bien diferente esta es, sin duda, vuestra historia.


"En sus casas todas se sentaban muy bien e iban a la iglesia y comían con cuatro cubiertos y dos tipos diferentes de copas y usaban servilletas de tela y jamás decían malas palabras y sonreían con recato y se mantenían secas y limpias y rezaban antes de dormir y antes de comer y, en silencio, pensaban en historias de terror que de verdad asustaran porque asustarse era emocionante hasta cierto punto...".




Por Nitha

28 de noviembre de 2018

Diciembre, mes de la novela clásica

Me parece que tanto Nynia como yo estamos teniendo un final de año complicadete. Personalmente se me han juntado varios problemillas que me tienen con la lengua fuera. Por esa misma razón llevo unos meses sin apuntarme a los retos mensuales que organiza Laky de Libros que hay que leer. Pero este me apetece un montón y además tengo el libro perfecto.

 

Así que el sábado vamos a dar el pistoletazo de salida al mes de la novela clásica. Como es el último mes del año vamos a intentar finiquitar esas lecturas y dar salida a esas reseñas que llevo tiempo aplazando. Para este mes quiero leer Jane Eyre porque me da hasta vergüenza decir que aún no la he leído, aunque sí he visto películas, series, documentales y todo lo que pueda existir. Así que tengo curiosidad si me va a gustar o no y un poco de miedo también. Dejaré el enlace a la reseña en esta misma entrada.

Jane Eyre por Charlotte Brontë (reseña)

Entre las bases de este reto Laky nos especifica que para simplificar se considerará novela clásica aquella publicada antes de 1950. Aquí os dejo el enlace a su entrada.

Por Nitha