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20 de enero de 2019

La luz que perdimos por Jill Santopolo

Título: La luz que perdimos
Autor: Jill Santopolo
Editorial: Suma
Nº Pág.: 400 pág.
Género: Drama, Romance
Primera edición: mayo 2017

Lucy y Gabe se conocieron durante su último año en la universidad un día que les cambiaría para siempre. En ese momento decidieron que necesitaban hallar un sentido para su vida, aprovecharla, dejar huella. Jóvenes y enamorados, parecían tener el mundo a sus pies. No esperaban que fueran sus propios sueños los que los separaran. Pero Gabe aceptó ir a trabajar como fotógrafo de prensa a Oriente Próximo y Lucy decidió continuar su carrera en Nueva York.
Así comienzan trece años de anhelos, deseos, celos, traiciones y, sobre todo, amor. Separados por continentes, pero nunca lejos del corazón. ¿Era realmente su destino acabar juntos su viaje?

Por fin vuelvo por aquí con una tarea pendiente, reseñar el último libro que leí el año pasado y que fue una forma muy buena de darle el punto y final. La luz que perdimos es una novela que llegó a mí a través de un blog literario, con una reseña que se me quedó en la retina y además me venía perfecto para el reto Leyendo en el tiempo y fue todo un acierto.

Conoceremos a Lucy y a Gabe, dos universitarios a punto de terminar sus estudios que se conocen el 11 de septiembre de 2001. Se enamoran a primera vista pero ese momento se clava en su memoria por el suceso que ha marcado la historia, el atentado de las torres gemelas. Junto con sus compañeros ambos presencian, desde el tejado de su residencia, como a lo lejos se desmoronan esas construcciones. Ese momento marca su vida, en cierto sentido y hace que no puedan salir juntos en ese momento. Pero el mundo es un pañuelo y unos años después se reencuentran y, ahora sí, se lanzan a vivir su amor plenamente.

Esta podría ser una novela romántica cualquiera pero tienen tantas cosas más que me da miedo quedarme corta en la explicación. Para empezar Lucy y Gabe tienen el sueño de hacer algo que valga la pena en la vida. Eso no significa ser famoso o entrar en los libros de historia sino algo que perdure. Por su lado, Lucy quiere producir programas de TV para niños, programas educativos con mensajes tales como la igualdad de género, tolerancia, etc. Gabe también quiere poner su granito de arena y decide hacerlo a través de la fotografía. Su idea es que se puede cambiar el pensamiento de las personas con imagen, concienciarlos. Ambos se apoyan mutuamente, se animan y se interesan por las ideas del otro. Pero el sueño de Gabe hace que se tenga que marchar de Nueva York y su relación termina.

"Que ese sueño que tenías no era un sueño para un futuro sin definir, sino un sueño que debías llevar a cabo inmediatamente. En Nueva York jamás serías feliz. Necesitabas enfrentarte a la decepción que sentías con el mundo, trabajar en ella, si deseabas acabar cuerdo. Ya entonces lo entendía. Tan solo esperaba que algún día regresases".

A partir de entonces se nos narra la vida de Lucy, siempre desde su punto de vista. Lo cierto es que la forma de contar es lo más curioso y atrayente de la novela. Es como si Lucy le estuviera contando a Gabe su historia, como un largo monólogo introspectivo, contado a modo de novela, explicándole su relación pero también su vida cuando él se marchó y ella se quedó sola. Uno se queda con la duda de dónde está, si realmente está hablando con Gabe. En algunos párrafos nos deja caer algo de información que hace intuir realmente a dónde se dirige todo ello pero no lo sabremos hasta el final.

Lo bueno de usar la voz de Lucy es que nos metemos en su piel. Se nos presenta un personaje íntegro con sus luces y sus sombras y una mujer del mundo actual. Lucy tiene que sobrevivir a Gabe y acaba saliendo con Darren. Y aunque Darren no es Gabe, es un hombre bueno que la hace reír y la hace feliz. La verdad es que su historia es muy realista, pues pone en valor cuestiones tales como igualdad de sexos, quién debe ocuparse de la casa, los hijos, la predisposición de creer que es la mujer la que ha de hacerlo, la independencia económica. Eso es algo que me ha gustado mucho, pues como he dicho La luz que perdimos no es sólo una novela romántica, es mucho más, toca muchas teclas y sería injusto no mencionarlas ya que es lo que la hace una novela de diez.

"-Sólo ten presente que una cosa es perder la cabeza por alguien y otra muy distinta amar".

Pero Lucy y Gabe no pierden el contacto, siguen escribiéndose o viéndose cada tantos años y esos años nos llevarán al final de la historia de Lucy. Un final que se me quedará en la retina y que me ha emocionado. Confieso que acerté hacia dónde se dirigía la historia pero aún así hay un giro en las últimas páginas que no preví. 

Lo cierto es que la historia es preciosa. Pero aún siéndolo es una historia de amor contemporánea con muchos ingredientes, que pone en valor que todos amamos de forma diferente, que podemos amar a diferentes personas de forma distinta y que hay relaciones que duran meses que marcan para todo la vida y las hay que duran para siempre y que te acompañan todo ese tiempo. Me ha parecido muy real, muy terrenal, decisiones que tienen consecuencias y condicionan el futuro de los personajes. Incluso algo tan grave como el atentado de las torres gemelas es tratado de forma muy respetuosa, mostrando los diferentes modos que tienen de reaccionar a ello Lucy y Gabe, formas casi opuestas pero igualmente válidas.

"-Como mi padre. Me da miedo tener todos estos sueños y no conseguir nunca hacerlos realidad. Que eso me cabree, me hiera y me rompa por dentro y que pueda hacer daño a las otras personas que tengo cerca".

No soy precisamente amante de la novela romántica, puede que lea un par al año, y todo eso se debe a que suelen ser novelas-monotema. Por eso, cuando encuentro una que tiene más, me cautiva y eso es lo que ha pasado con La luz que perdimos, que es una novela muy humana.

"Los que pueden, actúan".




Por Nitha

31 de diciembre de 2018

Jane Eyre por Charlotte Brontë

Título: Jane Eyre
Autor: Charlotte Brontë
Editorial: Alianza Editorial
Nº Pág.: 656 pág.
Género: Drama, Romance, Novela clásica
Fecha de publicación original: 1847
Primera edición: 26 octubre 2017

Dueña de un singular temperamento desde su complicada infancia de huérfana, primero a cargo de una tía poco cariñosa y después en la escuela Lowood, Jane Eyre logra el puesto de institutriz en Thornfield Hall para educar a la hija de su atrabiliario y peculiar dueño, el señor Rochester. Poco a poco, el amor irá tejiendo su red entre ellos, pero la casa y la vida de Rochester guardan un estremecedor y terrible misterio.

“La suerte ha reservado un rinconcito para usted. De usted depende coger con la mano la fortuna que le ofrecen. Que lo haga o no, es discutible.”   
 
Como ya escribí al principio de este mes me apuntaba al Reto de Novela Clásica y concretamente tenía la intención de leer Jane Eyre. Es un libro que ha estado rodando por casa muchos años, un libro que mi madre compró aún cuando estaba en la universidad de modo que ya casi no se leían las letras de lo ajado que estaba. Así que por el motivo del bicentenario le compré por Navidad pasada la preciosa edición de Alianza Editorial y con los meses me la he hecho mía también. Ya no había excusa. Lo único que me tiraba para atrás era que mi madre me ha dicho siempre que es una historia triste pero ¡ay, que equivocada estaba!

Lo cierto es que siempre he conocido el argumento de Jane Eyre y también el final.  He visto películas y miniseries que se iban poniendo en casa (la serie de la BBC es preciosa y, según tengo entendido, muy fiel), siempre de reojo, siempre con la idea de leer la novela. Y mi mayor miedo al empezar Jane Eyre era que no me gustase, por no sorprenderme, por ser farragosa, por no ser original, por ser eso que llaman "Un Clásico". Pues debo decir que estaba muy equivocada porque Charlotte Brontë acaba de posicionarse a la altura de Jane Austen, y eso es decir mucho.

“¿Para qué evocar el pasado cuando el presente es mucho más seguro y el porvenir mucho más luminoso?”

Se trata de una historia de una muchacha, Jane Eyre, hija de un clérigo y su madre, huérfana a muy temprana edad. A la muerte de sus padres fue recogida por la familia de un tío suyo y, a la muerte de éste, acabó a los cuidados de su mujer, la Sra. Reed. Tal como así Jane Eyre nunca fue querida por su tía, ni por sus primos y a los diez años fue enviada a un internado, Lowood, donde las condiciones sanitarias eran muy difíciles. Ahí, nuestra protagonista consiguió formarse y encontrar cierta paz y amor hasta convertirse en profesora de dicha institución.

La novela está estructurada en tres partes y la primera de ellas es la que nos narra estos acontecimientos. Lo cierto es que sobre ese lapso de vida de Jane Eyre yo era completamente ignorante por lo que ha sido una agradable sorpresa. Además aparecen algunos personajes que se me han quedado clavados en la retina, como Helen, una niña adorable aunque con un destino trágico, o la Srta. Temple, esa profesor/a que todos hemos tenido de pequeños y que ha sido nuestra maestra preferida. Ya en esta época nos damos cuenta de que el carácter de Jane es particular para su tiempo. No es una niña sumisa, aunque lo pueda ser durante ciertos periodos de tiempo. No es inteligente a priori pero su fin es esforzarse para ser su mejor versión y destacar en todo lo posible.

“Hasta en una vida tan triste como la mía no faltaba alguna vez un rayo de sol.”

La segunda parte de la novela es donde ya se fragua la historia de Jane Eyre de adulta. Lo cierto es que nuestra protagonista madura mucho y ver en la mujer que se ha convertido es delicioso. Jane nos da lecciones de madurez, moralidad y principios. Es el momento en que decide abandonar Lowood y buscarse otro trabajo como institutriz, acabando así en la mansión Thornfield, propiedad de Edward Fairfax Rochester, un taciturno, seco, no muy agraciado y arisco caballero. Aquí es donde comienza la historia de Jane como yo la conocía y pese a que pensé que no me sorprendería ha sido muy agradable leerla y comprender que toda esta novela va más allá de su misma historia.

Charlotte Brontë crea una de las primeras protagonistas mujeres feministas, lo que es muy extraño y admirable para la época. Jane puede parecer sumisa en algunos momentos pero cuando es realmente importante mantiene su carácter y su punto de vista. No se amilana y sigue el dictado de su razón. Al mismo tiempo la autora critica la sociedad de la época, el fanatismo religioso, el maltrato a los niños huérfanos. También se hace hincapié en la inteligencia y la predisposición de las personas, dando a entender que los granjeros, los campesinos, etc. son personas inferiores en ese sentido pero a las pocas páginas rectificando, mostrando el error al creer algo así. De modo que la lucha de clases en cierto sentido también se encuentra presente.

"Por lo general, se supone que las mujeres son muy tranquilas, pero la verdad es que sienten exactamente lo mismo que los hombres. Necesitan ejercitar sus facultades y el mismo margen de maniobra que sus hermanos varones, padecen cuando se las constriñe y se las inmoviliza como les sucede a los hombres (…) el sexo masculino demuestran una gran estrechez mental cuando declaran que las mujeres deberían limitarse a preparar pudines y hacer calceta, tocar el piano y bordar mantelerías".

Jane Eyre es una historia escrita con exquisitez, con un lenguaje sencillo y agradable. No sé cómo definir el estilo de la autora para que quede patente que me he divertido leyendo esta novela. La forma de narrar, de presentar los hechos, de concatenar los acontecimientos me ha parecido muy acertada. Incluso cuando la historia era triste era muy ameno seguir las palabras, pasar las páginas. Sin casi darme cuenta ya había leído la mitad de la novela y no me cansé, no quise dejarlo. Además, puesto que el narrador es la propia Jane Eyre, narrando en retrospectiva su vida, muchas veces se refiere a su interlocutor como "el lector" y me he sentido casi incluida en la novela, una sensación de proximidad y complicidad.

"Yo no soy un ángel, señor -aseguré-. Y no llegaré a serlo hasta que me muera. Soy solo yo... No busque en mí nada celestial, porque no lo hay; Como tampoco lo hay en usted, ni yo lo espero".
 
Después de la segunda parte, también hay una tercera y última. Poca cosa voy a escribir al respecto porque si hay por ahí un afortunado que no sepa del argumento de Jane Eyre podrá descubrir el final de la historia de amor entre Jane y Edward. Pero debo mencionar que es la parte donde sale la verdadera fortaleza de nuestra protagonista, donde muestra su capacidad de domar los sentimientos en favor de hacer lo correcto. Aun conociendo el final me he angustiado en algunas partes con el destino de Jane. Sobre todo me ha "enfadado" St. John, un clérigo local, que pretende imponer a toda costa su voluntad a Jane. Pretende, con la excusa del servicio a Dios, justificar por todos los medios sus actos, cuando creo que en realidad es un ser bastante egoísta y nada empático.
 
Después de esta lectura puedo entender porque este libro causó y sigue causando tanta fascinación entre el público. A mí me ha embaucado enormemente, tanto que seguro habrá una relectura, porque Jane Eyre es mucho más que una historia de una mujer que ama un hombre. Creo que a veces tenemos miedo a animarnos con eso que se llaman Clásicos. Este año me propuse perderles el miedo y con Jane Eyre ya van nueve y, aunque no es una gran cifra, estoy muy orgullosa de ello. Los ha habido mejores que otros pero esta novela me ha reafirmado en que un clásico no es una pared inescalable. Muchas veces son todo lo contrario pues por algo muchas generaciones los han tenido entre manos. Jane Eyre ha resultado ser una lectura ágil, fácil de leer, con una historia que engancha, que pese a ser una historia de amor tiene muchos más ingredientes: tiene drama, tiene su punto de misterio y un aire gótico muy patente.

"¿Crees que porque soy pobre, poco conocida, poco atractiva y pequeña, no tengo alma y no tengo corazón? ¡Piensas mal! ¡Tengo tanta alma como tú y llena de puro corazón!"

Lo cierto es que es una delicia acabar el año con una lectura de diez. De hecho han sido dos lecturas muy buenas pero sobre la segunda ya os contaré más el año que viene. Leed Jane Eyre y no os arrepentiréis. Mirad la serie de la BBC que es una obra de arte también.

"La vida me parece demasiado corta para perderla alimentando animosidad o recordando los errores de los otros. Todos cargamos con nuestras faltas en este mundo, pero llegará el día en que nos libraremos de ese peso".
 

 
Por Nitha

17 de diciembre de 2018

El Silencio de la Ciudad Blanca por Eva Gª Sáenz de Urturi

Título: El silencio de la ciudad blanca (Trilogía de la Ciudad Blanca)
Autor: Eva García Sáenz de Urturi
Editorial: Grupo Planeta
Nº Pág.: 480 pág.
Género: Novela negra, thriller, intriga
Primera edición: abril 2016



Tasio Ortiz de Zárate, el brillante arqueólogo condenado por los extraños asesinatos que aterrorizaron la tranquila ciudad de Vitoria hace dos décadas, está a punto de salir de prisión en su primer permiso cuando los crímenes se reanudan de nuevo: en la emblemática Catedral Vieja de Vitoria, una pareja de veinte años aparece desnuda y muerta por picaduras de abeja en la garganta. Poco después, otra pareja de veinticinco años es asesinada en la Casa del Cordón, un conocido edificio medieval.
El joven inspector Unai López de Ayala —alias Kraken—, experto en perfiles criminales, está obsesionado con prevenir los crímenes antes de que ocurran, una tragedia personal aún fresca no le permite encarar el caso como uno más. Sus métodos poco ortodoxos enervan a su jefa, Alba, la subcomisaria con la que mantiene una ambigua relación marcada por los crímenes… El tiempo corre en su contra y la amenaza acecha en cualquier rincón de la ciudad. ¿Quién será el siguiente?
Una novela negra absorbente que se mueve entre la mitología y las leyendas de Álava, la arqueología, los secretos de familia y la psicología criminal. Un noir elegante y complejo que demuestra cómo los errores del pasado pueden influir en el presente.

Quería darles salida a las reseñas que tenía pendientes y lo estoy consiguiendo con bastante éxito, así que aquí estoy con una más. Esta vez es un thriller muy conocido por todos, una novela que da el pistoletazo de salida a la que es una trilogía ya acabada. No me he animado a leer estos libros precisamente porque estaba un poco saturada de tantas sagas inacabadas y me prometí que los leería  cuando hubiera un final. Este septiembre ha salido la tercera parte así que aquí estoy.

El Silencio de la Ciudad Blanca es una novela que va de crímenes en la ciudad de Vitoria, crímenes que ocurrieron veinte años atrás y con el culpable entre rejas. Curiosamente, cuando faltan unas semanas para que el autor del crimen salga de permiso de la cárcel otro crimen más es cometido. Alguien ha matado a dos jóvenes siguiendo el mismo ritual de veinte años atrás, emulando los detalles conocidos y no conocidos del caso. Así que el inspector Unai López y su compañera Estíbaliz sólo tienen dos opciones: o el condenado Tasio Ortiz no es el culpable y éste está en libertad o se trata de un imitador. Ambos tienen un método de investigación que puede llegar a ser poco ortodoxo pero ambos sólo tienen un objetivo: atraparlo.

"Ambos éramos jodidamente buenos cerrando casos, aunque no tan buenos siguiendo las reglas. Cargábamos con más de un apercibimiento por desobediencia, así que habíamos aprendido a cubrirnos. Respecto a seguir las normas... estábamos en ello". 

Tenía unas expectativas muy altas para esta lectura porque no he parado de leer cosas muy buenas desde que salió y eso a veces se la estropea a uno pero vaya si las ha cumplido. No sé si he contado alguna vez que estoy opositando a una de esas oposiciones imposibles que te aparta de todo y de todos y sólo te permite un día libre a la semana y gracias. En uno de esos domingos cogía El Silencio de la Ciudad Blanca y no lo solté hasta que me lo terminé. Hasta comiendo iba leyendo. Me encantó. Y no por una sino por varias razones. Una de ellas, este principio:

Para empezar por su ambientación. Me encantan los libros que usan el lugar en el que ocurre todo como si fuera un personaje más. Nunca he estado en Vitoria pero Eva García ha conseguido que sea un destino prioritario en mi kilométrica lista. Me encanta el norte de España y, después de leer esta novela, me gusta más aún. Me he paseado por las calles de la ciudad, he sido parte de sus fiestas, he visto los mismos murales de las fechadas y hasta he podido aspirar el aire cargado en la Vieja Catedral y en los bosques circundantes. Además se han mezclado algunos detalles que emulan las viejas tradiciones y leyendas del País Vasco, no muchas, pero suficientes para hacer la lectura más interesante.

“A veces es tan sencillo como poner la oreja y escuchar".

Luego, sus personajes. No tiene muchos pero todos muy bien definidos. El protagonista indiscutible es Unai. Un hombre joven, detective con un cierto pasado traumático (la autora no se ha podido resistir al cliché de siempre) pero no le voy a dar mucha importancia porque Unai no se empecina en vivir en el pasado sino que su vida continua. Eso me he gustado, él va evolucionando a lo largo de toda la historia como si fuera una persona real. Luego tenemos otros personajes que complementan su mundo: su compañera Estíbaliz, una mujer fuerte pero débil a la vez, con una personalidad peculiar pero que no conoceremos mucho; Alba, la jefa, una figura clave en todo el libro pero no lo parece y que tiene algunas escenas con Unai que le dan más autenticidad a sus personajes; el abuelo de Unai, al que he cogido cariño enseguida porque me ha recordado mucho al mío, un hombre sabio con buenos consejos; y otros muchos más que logran dibujar un microuniverso muy completo.

"La gente herida es peligrosa, porque sabe que puede sobrevivir".

Esencial para una buena historia: la trama. Esa es otra de las razones que me ha gustado este libro. Está todo muy bien hilado y sin forzar. Todo tiene su lógica y su orden en el aparente caos. ¿Previsible? No creo. Creo que la autora nos va dando herramientas para que sepamos cómo se va a desarrollar el final y si somos unos buenos lectores/observadores llegaremos sabiendo el nombre del culpable. Pero aún y así hay giros a lo largo de toda la historia que modifican muchas cosas que creíamos saber, así que algo de sorpresa está asegurado.

Me ha gustado mucho la prosa de Eva García Sáenz de Urturi, es muy fluida y sencilla. Leer el libro ha sido una delicia, con ese ritmo a medio tempo, ni muy rápido ni muy lento pero suficiente para tenerte en vilo y no poder parar. La verdad es que llegó un punto que pensaba que la autora estaba jugando conmigo porque todos parecían sospechosos y todos tenían oportunidad. Sinceramente no encuentro nada que no me haya gustado, así que estoy esperando que me llegue el segundo con mucha impaciencia. De momento ésta va a ser una de mis mejores lecturas del año.

No es que me creyese un héroe, es que me gustaba dejar el universo como estaba. Sin muertes que ocurrían cuando no tocaban, simplemente eso. Entendía el lógico mecanismo que se escondía tras el orden natural de las cosas, incluso de las muertes: un accidente, la enfermedad, la vejez... Pero nada de tipos retorcidos haciendo trampas para que la Guadaña llamase a la puerta de inocentes antes de tiempo.

Si os gustan las novelas negras, las intrigas y los thrillers ésta es una lectura imprescindible. La autora consigue crear un ambiente sin caer en los estereotipos e introduciendo en el texto detalles que van más allá del típico thriller y que nos recuerdan que no sólo ha escrito novelas de este género. A mi me ha encantado así que no puedo más que recomendarla. Además, he leído por ahí que hasta harán una serie. No sé yo si estará a la altura...



Por Nitha

10 de diciembre de 2018

Oh... por Philippe Dijan

Título: Oh...(leída en catalán)
Autor: Philippe Dijan
Editorial: Angle 
Nº Pág.: 190 pág.
Género: Novela Negra
Fecha de publicación original: agosto 2012
Primera edición: febrero 2018



Una novela inquietante, un personaje que no deja indiferente. Conocemos la protagonista, Michèle, minutos después de que un encapuchado haya asaltado su casa y la haya violado. Después de descartar la denuncia policial decide que si el agresor vuelve, la encontrara preparada para enfrentarse a él. Narrada en primera persona, poco a poco conoceremos el entorno y la vida de Michèle. Profesional exitosa, mejor amiga de su socia, amante del marido de ésta, con un ex marido llorón, un hijo que no está a la altura de las expectativas, una madre a punto de casarse con un hombre mucho más joven que ella y un padre en la prisión por un espantoso crimen cometido hace años. Una historia absorbente, con una estructura de novela negra pero llena de ironía y humor, sobre la parte oscura que habita en todos nosotros y que no siempre somos capaces de entender. Una protagonista que despierta en el lector sentimientos contradictorios, pero que posee la firme voluntad de controlar las riendas de su vida, aunque sea de maneras poco ortodoxas.

 

Muchas veces busco en mis lecturas aquello que me falta en la vida real y me he dado cuenta de que una de las cosas que más me inspiran son esos personajes femeninos fuertes e indoblegables, con una resiliencia que va más allá de lo natural. Michèle, nuestra protagonista de hoy, es de esas. Deja huella y convierte este libro en un imprescindible. Pero empecemos por el principio...

"Oh...", la expresión que da título a esta novela y con la que termina, nos cuenta treinta días en la vida de Michèle, una mujer con mucho éxito en la vida profesional y mucho caos en la personal. Junto con su amiga Anna dirige una agencia de producción pero eso la hace tener que soportar a su ex marido Richard, un guionista mediocre con aires de grandeza, que no para de atosigarla con su obra. Ambos tienen un hijo, Vincent, un niño en el cuerpo de un hombre que ha empezado a salir con una mujer embarazada de otro. También está Robert, el marido de Anna y amante de Michèle. Y para ponerle la guinda al pastel de su vida personal nuestra protagonista es hija de una mujer que busca jovencitos y se viste provocativamente y de un hombre encarcelado hace media vida por ser un asesino en masa de niños.

Con un panorama así está claro que la vida de Michèle no es fácil. Para empezar, ya en su adolescencia/ juventud tuvo que soportar mucho a causa de los crímenes de su padre. Eso la ha curtido, le ha enseñado su propia capacidad de sobrevivir y enfrentarse a esa muchedumbre que pedía muerte a la mujer e hija del criminal. Pero de eso hace más de veinte años y ahora Michèle se enfrenta a algo diferente: un encapuchado ha entrado en su casa y la ha violado.

“Me cuesta horrores creer que me haya pasado una cosa así con este cielo tan azul, con este tiempo tan bueno”

Destaca la frialdad o el pragmatismo con que la protagonista se enfrenta al hecho. No llama a la policía, no lo denuncia, se lo cuenta a muy pocas personas y lo hace días después de que haya pasado. Esto, que puede parecer muy extraño, es bastante lógico debido al mal recuerdo de su relación con las autoridades. Michèle es una mujer práctica: no se lamenta sino que decide prepararse para el caso de que el violador vuelva y quiera repetir su hazaña. Cambia cerraduras, duerme con un cuchillo, se comporta no cómo una víctima sino como un depredador. Y reflexiona con frialdad sobre lo que le ha pasado:

"Me lo he pasado peor con hombre que había escogido yo libremente."

Esta capacidad de ser tan analítica nuestra protagonista lo aplica a toda su vida. El autor nos describe el microcosmos familiar con unas relaciones incorrectas y reacciones que pueden dar lugar a valoraciones morales adversas. Michèle es una mujer fuerte que se enfrente a diario a hombres con mucho ego, hombres que acaban siendo débiles. Y eso no sólo en la vida profesional sino también familiar. Asistiremos a cómo en esos treinta días el panorama familiar muta completamente y se transforma.

Se trata de una narración continua, sin divisiones. No hay capítulos, no hay separaciones. Como si estuviéramos 190 páginas en la cabeza de Michèle. Pero la lectura flue, el lenguaje es sencillo. Eso, junto con la constante presencia de diálogos hace ameno el rato que uno pasa con la narración. Se hace fácil juzgarla por los conflictos entre deseo y razón que se le presentan, sobre todo en lo que se refiere a su "aventura" con el violador, pero a la vez es fácil comprenderla. El autor, siendo hombre, nos dibuja un personaje femenino muy completo, con luces y sombras, que soporta muy bien todo el peso de toda la obra y que hace imposible no identificarse con ella en algunos aspectos. Michèle me ha cautivado y además ciertos aspectos de su personalidad me gustaría hacerlos míos.

"Nos ofrecimos un espectáculo el uno al otro. Nos enseñamos nuestras peores caras, nos mostramos viles, mezquinos, odiosos, abyectos, perdidos, caprichosos según la situación y no ganamos nada -en todo caso perdimos autoestima, según él, y estoy de acuerdo. Dejar a alguien requiere más valentía de lo que mucha gente piensa -a menos que sea uno de esos zombies con el cerebro aplastado, uno de esos pobres espíritus que te encuentras a veces-. Cada mañana me despertaba y no me sentía capaz, y los últimos días me los pasaba llorando. Me hizo falta mucho tiempo. Tres días, tres largos días y tres largas noches para arrancarnos el uno del otro (...).

Es imposible leer este libro y que no te toque la fibra sensible por algún lado porque no te dejará indiferente. Es para mí una de mis mejores lecturas del año y quiero más personajes así: que se equivoquen y acierten pero que lo hagan porque creen en sus decisiones. De lectura imprescindible.



P.D.: para aquellos que no están convencidos decir que hay una adaptación cinematográfica del año 2016 con el título "Elle", con Isabelle Huppert como protagonista y dirigida por Paul Verhoeven. No la he visto pero por lo que he leído es una adaptación fiel al libro y además fue nominada al Óscar a la mejor actriz. Ganó otros muchos premios como el Globo de Oro y el César.

P.D. bis: yo he leído una edición en catalán y me he tomado la libertad de traducir la sinopsis y las citas de esta reseña. Si os apetece haceros con esta novela la editorial Fulgencio Pimentel la ha reeditado en febrero de 2018. Aquí os dejo el enlace.

Por Nitha

27 de septiembre de 2018

Tan poca vida por Hanya Yanagihara


Título: Tan poca vida
Autor: Hanya Yanagihara
Editorial: Lumen
Nº Pág.: 1008 pág.
Género: Novela Contemporánea
Primera edición: septiembre 2016



Una novela que sigue el hilo de la gran literatura norteamericana y que ha llegado para dar un nuevo sentido al silencio y un nuevo valor a las emociones.
La novela que hay que leer.
Para descubrir...
Qué dicen y qué callan los hombres.
De dónde viene y dónde va la culpa.
Cuánto importa el sexo.
A quien podemos llamar amigo.
Y finalmente...
Qué precio tiene la vida y cuándo deja de tener valor.
Para descubrir eso y más, aquí está Tan poca vida, una historia que recorre más de tres décadas de amistad en la vida de cuatro hombres que crecen juntos en Manhattan. Cuatro hombres que tienen que sobrevivir al fracaso y al éxito y que, a lo largo de los años, aprenden a sobreponerse a las crisis económicas, sociales y emocionales. Cuatro hombres que comparten una idea muy peculiar de la intimidad, una manera de estar juntos hecha de pocas palabras y muchos gestos. Cuatro hombres cuya relación la autora utiliza para realizar una minuciosa indagación de los límites de la naturaleza humana.


Todos tenemos distintos criterios para valorar lo que nos gusta y lo que no en un libro. Y todos son lícitos. Personalmente, una de las cosas que más valoro en una novela es que me haga sentir algo, lo que sea, pero que ese sentimiento, después de volver la última página, perdure, quizás no infinitamente pero sí durante un tiempo. Hoy traigo uno de esos libros que me han acompañado durante todo el verano y creo que seguirá conmigo por un tiempo y me gustaría compartirlo con todos.

"(...) siempre era más fácil creer lo que uno ya pensaba que intentar cambiar de parecer".

Quizás hayáis oído algo de Tan poca vida. Hace un par de años se convirtió en un éxito sonado, ganadora o finalista de todos los premios habido y por haber. Un descubrimiento. Un éxito mundial. Todo eso unido al hecho de que no es un libro "fácil" de leer de más de 1000 páginas demuestra que algo tenía que tener porque, seamos sinceros, no todos se atreven con esa extensión y menos con la temática que os vengo a contar a continuación. A mí se me quedó en la retina y allí ha seguido hasta que me lo he leído.

Nos encontramos con una sinopsis que nos promete relatar los entresijos de la amistad masculina, un tema bastante infratratado en el mundo literario, huelga decirlo. Conoceremos a nuestros cuatro protagonistas: Malcom, arquitecto con pretensiones artísticas, un chico de familia bien que sufre porque su padre no cree en él; Willem, que pronto pasará de camarero a actor de primera fila, un chico de familia modesta con un pasado difícil; JB, un hombre de raza negra al que le obsesiona en cierta medida la cuestión racial, que sueña con ser un pintor de éxito y pinta cuadros a partir de fotos de sus amigos; y Jude, un chico muy listo con un pasado peor que trágico que se convierte en un abogado con gran éxito profesional en su campo.

 "¿De qué tiene que preocuparse?", les preguntaba JB cuando veían a Malcolm angustiado por algo. Pero Jude sabía la respuesta. Se preocupaba porque estar vivo significaba preocuparse, porque la vida era aterradora y una incógnita".

Al inicio de la novela la autora nos presenta a los cuatro amigos que se conocen en la universidad y se convierten en inseparables. Es cierto que entre algunos de ellos hay más afinidad que con los demás, así JB y Malcolm hacen piña y Willem y Jude también. Es la parte donde vemos como funciona ese grupo de cuatro, como se interrelacionan y cómo la amistad fluye de uno a otro. La autora toca algunas teclas del tema racial, puesto que JB es negro y Malcolm es mestizo, pero pronto se deja al margen a favor de otros aspectos. Nos muestran sus ganas de progresar y triunfar a lo largo de varias décadas, situando la acción en Manhattan, como una burbuja geográfica. Nunca sabremos exactamente en qué año/época nos encontramos, no hay referencia a sucesos políticos o sociales que nos permite ubicar la historia. Con lo cual nos encontramos también en una indefinición temporal que lo que pretende es que nos centremos en los personajes y sus historias y relaciones, dejando aparte todo lo demás. 

Pero poco a poco la historia se irá centrando en uno de ellos, Jude. El hombre más misterioso, con un pasado ambiguo y muchos secretos. La autora nos empezará a contar el pasado de Jude a cuentagotas, comenzando en el momento en que de bebé fue abandonado en un monasterio y vivió durante su infancia a cuidado de los monjes. Pero ese viaje no será nada fácil porque el mismo Jude se ha autoimpuesto el olvido para inmunizarse de todo su pasado. Este viaje, que durará lo que dure casi toda la vida de Jude, es como una bajada a los infiernos para él. Personalmente me dio la sensación de que, a la vez que se nos contaba la historia, es como si Jude se la contase a sí mismo y la asumiese, para poder seguir en paz.

"Su silencio empezó siendo una protección, pero con los años se ha transformado en algo casi opresivo, algo que lo controla, y no al revés. Ahora no es capaz de encontrar una salida aunque quiera. (...) Sabe que hay una salida, pero no va bien equipado; no tiene herramientas para empezar a trabajar, y escarba inútilmente con las manos la superficie resbaladiza del hielo".

La autora nos irá introduciendo en una espiral extraordinaria pero muy dolorosa en la que nos daremos cuenta de la terrible realidad de este personaje. Jude St. Francis se convertirá en nuestro protagonista y Willem, su compañero, en una figura necesaria en su vida, su mejor amigo, la familia que nunca tuvo. Toda la novela se convierte en una oda al dolor, tanto físico como emocional. El nivel de intensidad va in crescendo durante las 1000 páginas y Hanya Yanagihara es una maestra en ello. Es como una montaña, una subida constante que no para. Como lectora quieres parar pero no es posible, páginas se suceden una tras otra y pese a que algo se te remueve dentro sigues, porque hay tan poca vida para vivirlo todo.

Con esto quiero decir que es una novela dura, difícil, dolorosa, aberrante en ocasiones, pero en su crueldad está la belleza. Logra enganchar al lector pese a que la mayor parte son descripciones, metáforas y muchos, muchos adjetivos. Hoy en día en las series está de moda aquello que "si algo puede salir mal, saldrá mal" y ese es el principio que inspira en parte esta novela. En alguna entrevista a la autora leí que su intención era destrozar un poco el sueño americano con el personaje de Jude. Es decir, él no lo ha tenido fácil pero en la edad adulta se convierte en un hombre de éxito, es respetado en su profesión, gana mucho dinero y pude decirse aquello de que "lo tiene todo en la vida". Pero no es así, Jude nunca lo tendrá todo porque su pasado siempre marcará su presente.  

"-¿Eres feliz?- le preguntó una vez a Jude (debían de estar borrachos).
-No creo que la felicidad sea para mí- le respondió él por fin, como si Willem le hubiera ofrecido un plato que no quería probar-. Pero sí lo es para ti, Willem".

Lo cierto que pese a todas sus virtudes esta novela tampoco está exenta de defectos. Y está bien que así sea, le añade autenticidad. Su extensión es una de ellas, pues hay partes que podrían perfectamente ser suprimidas, sus innumerables descripciones y temas introducidos al azar han sido muy criticados por algunos. Personalmente no me han hecho la lectura más pesada, ni han interrumpido excesivamente el argumento, a parte de alguna ocasión concreta. El estilo de la autora es coherente del principio al fin. Otros, han criticado la indefinición temporal y geográfica. Es verdad que he echado de menos un poco de contexto social, pues creo que nuestro entorno y los acontecimientos que nos rodean nos definen un poco. Y lo más probable es que esta historia tuviese lugar entre los años cincuenta hasta el nuevo milenio y es una época muy significativa para todos los aspectos de la vida.

También me he encontrado con algún error en la historia, dos frases con cientos de páginas entre ellas que no tienen sentido escritas juntas. Cualquier otro lector quizás ni lo notaría pero confieso que las últimas 400 páginas me las leí casi del tirón y lo tenía muy fresco. Por último, quería remarcar que me chirría un poco que los cuatro amigos tengan éxito en sus respectivos campos. No hay lugar en la historia de Hanya Yanagihara para el fracaso profesional, éste solo está reservado a la vida privada y/o emocional.

"Lo que no sabía del éxito era que volvía aburrida a la gente. El fracaso también la volvía aburrida, pero de otro modo. Los fracasados luchaban sin cesar por el éxito. Los que lo alcanzaban también luchaban, por mantenerlo. Era la diferencia entre correr al aire libre o en una cinta; correr era aburrido de cualquier manera, pero al menos el que corría al aire libre se movía por otro paisaje, con distintas vistas".

No me gustaría acabar esta reseña sin enfatizar en lo que creo que es de las mejores características de esta novela: sus personajes secundarios, que están todos tan bien caracterizados y con un papel tan definido. Mención especial para Harold, profesor de universidad que acoge a Jude bajo su ala; o Richard, amigo de JB que se convierte en un quinto integrante del grupo; o Andy, vaya papelón el de este hombre, una auténtica lucha entre el juramento hipocrático y la amistad. Las mujeres no tienen un papel en esta novela, pero al fin y al cabo es una historia de hombres, entre hombres y con hombres. Des de luego se echa por tierra la idea de que los hombres no siente, no sufren y no padecen. Exquisito.

Por todo eso me faltan palabras para describir lo que he "disfrutado" con esta novela. Y pongo las comillas porque no ha sido un disfrute en el sentido propio de la palabra. Más bien, he sufrido, he llorado (y mucho) y me he quedado inmersa en una oleada de emociones que no puedo ni describir. Pese a todos sus defectos creo que será mi mejor lectura del año, y si no, la que más me ha hecho sentir y pensar. JB y Malcolm, Willem y sobretodo Jude, se quedarán conmigo durante un buen tiempo simplemente porque no les quiero dejar marchar. Me he identificado tanto con ellos y los he sentido tan cerca... Sé que es muy difícil recomendar una novela de 1000 páginas porque no todo el mundo se atreve ni tiene ganas, pero si hay una que recomendar esa sería esta. Sin duda.

"-Sé que no te sirve- le dice por fin-, pero yo también te quiero, Jude".




Por Nitha

28 de agosto de 2018

La mujer en la ventana por A.J. Finn

Título: La mujer en la ventana
Autor: A.J. Finn
Editorial: Grijalbo
Nº Pág.: 544 pág.
Género: Thriller, Suspense
Primera edición: enero 2018

No sabe si lo ha visto o lo ha imaginado.
Anna Fox vive sola, recluida en su casa de Nueva York, sin atreverse a salir. Pasa el día chateando con desconocidos, bebiendo vino (quizá más de la cuenta), mirando películas antiguas, recordando tiempos felices... y espiando a los vecinos.
Entonces llegan los Russell al barrio: una pareja y su hijo adolescente. La familia perfecta. Hasta que una noche Anna ve algo desde su ventana que no debería haber visto. Todo su mundo empieza a resquebrajarse y sus propios secretos salen a la luz.
¿Qué es lo que ha visto? ¿Y qué ha imaginado? ¿Quién está en peligro? ¿Y quién está manipulándolo todo? En este thriller absolutamente fascinante, nada ni nadie es lo que parece.


Hoy traigo un thriller psicológico de esos que tenéis que leer por lo bueno que es. Os avanzo des del principio que me ha encantado y estará en mi lista de mejores lecturas del año. La verdad es que aún estoy flotando en esa sensación que uno tiene cuando lee un libro al azar y resulta que el hallazgo es todo un acierto.
"La observación es como la fotografía de naturaleza: no hay que interferir en la actividad de la fauna".

En esta novela acompañaremos a Anna Fox, una mujer que vive recluida en su casa a causa de su enfermedad, agorafobia, el miedo a los espacios abiertos. Además Anna no está demasiado bien psicológicamente, sufre lo que parece una profunda depresión. Vive sola y su marido y su hijita se ha ido de casa. Su único contacto con el exterior son su masajista, su psiquiatra y sus charlas diarias por teléfono con su marido e hija. Pero Anna lo sabe todo sobre sus vecinos. Su casa y la de los demás dan a un parque y puesto que parece que en ese vecindario no les gustan las cortinas, Anna se entretiene utilizando los prismáticos y espiando la vida de los habitantes de su calle.

"Como doctora, yo digo que quien la sufre (agorafobia) busca un entorno que puede controlar. Ese es el punto de vista clínico. Como sufridora (y ese es el sustantivo exacto), digo que la agorafobia no solo ha devastado mi vida, sino que se ha convertido en ella".

El autor nos presenta al personaje principal en primera persona, de modo que sabemos y seguimos todos los pensamientos de Anna Fox. Conocemos sus rutinas, sus pequeñas o no tan pequeñas neurosis. Conoceremos a sus ciberamigos que ella frecuenta en un chat dedicado a su enfermedad. Porque Anna, paradójicamente, es doctora, psiquiatra infantil y algo sabe sobre como los acontecimientos juegan con sus neuronas. Es consciente de que no debe mezclar alcohol con la medicación pero lo hace, sabe que debe comunicarse con su médico pero lo evita, y un sinfín de contradicciones que a mí me hicieron a Anna Fox más real, más de carne y hueso, más humana.

"Tengo la impresión de que, dentro de ti, hay algo que nadie conoce".

Esa vida tan contemplativa hace que un día Anna presencia un crimen, en casa de sus nuevos vecinos. Alarmada, llama a la policía, hasta intenta ayudar a su nueva vecina a la que ha conocido ese mismo día, saliendo de su casa y yendo en su ayuda. Todo eso no acaba muy bien, los agente de policía la tachan de loca y su nuevo vecino, el supuesto marido de la asesinada niega que su mujer esté muerta.

"Vuelvo a sentirme joven, casi atolondrada. A lo mejor es el vino, aunque sospecho que no. Querido diario: hoy he hecho una amiga."

Así es como se inicia esta apasionante historia, que tiene un sinfín de pros y casi ningún contra. La lectura se hace muy amena y ágil. Pese que deberían haber pocos diálogos por motivos obvios (nuestra protagonista vive sola) el autor se la ingenia para que en ningún momento se haga pesado y que haya un intercambio de opiniones. Esto se debe principalmente al elenco de los personajes secundarios que dejan una poderosa huella. Están muy bien caracterizados y ninguno sobra puesto que todos aportan algo a nuestra historia. Desde el hijo del vecino, la masajista, el policía grandote pero tierno, el inquilino de Anna, hasta el ex-compañero de su consulta.

Y no puedo dejar de destacar otro personaje de este libro: el cine negro clásico. Solo es un género cinematográfico pero A.J. Finn le concede un papel tan importante que es imposible no notarlo. Soy muy fan de esa clase de películas y aunque no he visto todas las que se mencionan en la novela hay algunas que sí. El autor incluye los títulos e incluso reproduce algunas escenas que dan pistas de lo que ha pasado o pasará a continuación. Este me pareció un elemento original que hasta ahora no había visto incluido de esta forma tan sencilla pero innovadora a la vez. 

En definitiva La mujer en la ventana me ha sabido conquistas a lo largo de sus páginas. La perseverancia de la protagonista, el verla sola ante los demás que la tachan de loca, el decidir si creerla o no ha sido muy entretenido. Yo misma he dudado de lo que había leído unas páginas atrás, volviendo y releyendo algunos párrafos para cerciorarme. Y a todo esto hay que añadirle una escritura sencilla, clara y muy adictiva. He leído alguna opinión que decía que les podía resultar repetitiva pero creo que no hemos de perder la perspectiva: estamos en la mente de Anna y simplemente seguimos su razonamiento, el devenir de los acontecimientos tal como vienen y se le presentan. Además es una mujer no muy cuerda o lo parece, y es propio del ser humano darle vueltas a las cosas que tu creer reales y los demás no.

"Así que deja de pensar y empieza a actuar".

Este thriller psicológico lo comparan con Perdida de Gillian Flyn, un novelón con todas las letras que disfruté muchísimo en su día. Desde mi humilde punto de vista creo que Perdida es mejor pero sólo por el hecho que al leer La mujer en la ventana no me pareció que el argumento de por sí fuera "lo nunca visto". En un principio me recordó muchísimo La chica del tren, cosa que me echó para atrás porque esa novela no me gustó nada, pero seguí simplemente porque la atmósfera de la casa en la que estaba encerrada Anna, su incapacidad de salir de esas cuatro paredes me atraían sobremanera. Quería saber lo que pasaría. Después hubo varias escenas que me recordaron a otros libros y películas, como a Fowles o incluso Stephen King y a Hitchcock, sobre todo a Hitchcock.

En definitiva, os recomiendo mucho esta novela. Os aseguro que pasaréis un buen rato y ¿quién sabe? ¿quizás ya no miraréis igual a vuestros vecinos?



P.D.: es justo que sepáis que he dudado mucho sobre la puntuación que darle a este libro. Quería ponerle un 4,5 porque creo que hay puntos del argumento que me han recordado a otras novelas y a veces podría parecer predecible pero creo que sería injusto porque hacía mucho tiempo que un thriller no me dejaba enganchada hasta terminarlo a las cinco de la mañana, así que esta vez creo que marcaré el máximo.

Esta lectura se engloba en el reto del Mes del Thriller
 
Por Nitha
 

14 de agosto de 2018

Eleanor Oliphant está perfectamente por Gail Honeyman

Título: Eleanor Oliphant está perfectamente
Autor: Gail Honeyman
Editorial: Roca Editorial
Nº Pág.: 336 pág.
Género: Novela Contemporánea, Ficción
Primera edición: octubre 2017


Eleanor Oliphant siempre dice lo que piensa. Lucha por dejar de ser alguien con pocas habilidades sociales. Se ha preparado un calendario vital cuidadoso y estricto para evitar interacciones sociales: los fines de semana los pasa sola comiendo pizza congelada y bebiendo vodka y todos los miércoles habla con su madre. Pero todo cambia cuando Eleanor conoce a Raymond, el informático de la oficina. Juntos abandonarán la soledad en la que han estado viviendo.
Una novela cálida y elegante. La historia de una heroína fuera de lo común, cuya inexplicable rareza e ingenio descarado la llevará a darse cuenta de que la única manera de sobrevivir en el mundo real es abriendo su corazón a la amistad.


Con esta lectura me estreno en el Reto Serendipia Recomiendo 2018, recomendada por Laky de Libros que hay que leer. Lo cierto es que ya le tenía echado el ojo por varias reseñas muy favorables que había visto, así que esta es una buena ocasión para ello.

Ya he dicho en ciertas ocasiones que tengo debilidad por las protagonistas que parecen antagonistas. Solitarias, bordes, antisociales pero buenas en el más hondo de su corazón. Aquellas que rechazan una caricia pero la desean fervientemente. Esas por las que hay que pelear para ser sus amigos pero que cuando se consigue es para siempre. Desconfío de las personas que entregan su lealtad rápidamente en la vida real y suelo trasladarlo a mis personajes favoritos también.

En este caso conoceremos a Eleanor Oliphant, una mujer, como poco, peculiar. En un principio puede parecer un poco chalada ya que la novela comienza cuando nuestra protagonista asiste como público en un concierto, se enamora perdidamente del cantante y decide elaborar un plan para prepararse físicamente y conocerlo. Y cuando digo prepararse me refiero a cosas tales como peluquería, depilación, manicura, pedicura e investigación exhaustiva de su vida. La verdad es que raya el absoluto acoso y obsesión. Pero al mismo tiempo Eleanor tiene personalidad, sabe que lo que hace es para él, no para sí misma.

“Compadezco a la gente guapa. Desde el momento en que poseen belleza, se les escapa de las manos. Es efímera. Debe de ser difícil tener que demostrar continuamente que eres algo más, querer que los demás vean bajo la superficie, que te quieran por ti mismo, y no por tu cuerpo imponente, tus ojos brillantes o tu melena espesa y lustrosa.”

Al mismo tiempo Eleanor conocerá a Raymond, un informático de la oficina y ambos iniciarán algo semejante a la amistad, no sin mucho esfuerzo por parte de este último. Esto tan común para los demás mortales es totalmente excepcional para Eleanor que solo tiene dos relaciones en su vida: la primera, con su madre. Un vínculo bastante tóxico y poco satisfactorio, destructivo y carente de afecto. Y la segunda, con su asistente social que la visita dos veces al año para cerciorase que efectivamente Eleanor Oliphant está perfectamente.

“El tiempo solo sirve para limar el dolor de la perdida, pero no lo borra del todo.”

Ya hace unos meses que me leí este libro pero aún y así la recuerdo como si fuera ayer. Ciertamente es una novela que me conquistó desde la primera página. Sabía que se trataba de la primera de la autora y en esas ocasiones tengo cierta cautela pero QUÉ LIBRO! Me lo zampé en un par de días. La primera cosa que me llamó mucho la atención y ya me predispuso de manera favorable es el lenguaje de nuestra protagonista. Eleanor Oliphant no es un ser social que interactúe mucho con la gente pero en su cabeza utiliza un vocabulario muy variado y culto, con expresiones que a muchos ya nos gustaría. Esto es coherente con el hecho de ser una persona aficionada a la lectura y tener tiempo para ello. La verdad es que da gusto leer la voz de Eleanor, que es como se nos presenta el libro.

“En la universidad me enamoré de la cultura clásica y me consagré felizmente al estudio. Perderme estudiando, sacar las mejores notas y conseguir el generoso aplauso de mis tutores me había parecido un trueque más que justo. ”

La segunda cosa a destacar es la propia personalidad de la protagonista. En algunos momentos me recordaba a Sheldon de The Big Bang Theory. Su descarada sinceridad, el desconocimiento de los principios básicos del comportamiento humano cuando se interactúa con otros, su poca empatía con los demás y un largo etcétera. Me he tronchado de risa en muchos momentos, como cuando Eleanor va a depilarse o a hacerse las uñas y me he entristecido con ella después de las llamadas de su madre y durante sus fines de semana con el vodka. Porque ella, como todos, tiene su lado tierno, su recodo de tristeza.

“En el corazón también tengo cicatrices igual de gruesas y feas que las de la cara. Sé que están ahí. Pero espero que quede algo de tejido sano, un pequeño retal por el que pueda entrar el amor y colarse dentro. Ojalá. ”

Y pese a que el argumento parece muy sencillo: chica rara con relación rutinaria con su madre conoce un amigo en su oficina, os prometo que nada es plano en esta novela. Hay varios giros muy interesantes y el final es magistral. No sabía cómo podía terminar esta historia y no me lo esperaba. Me sorprendió muy gratamente y más que una novela sobre el día a día de Eleanor Oliphant leeremos sobre el principio del resto de su vida. Una historia de superación y fortaleza, con una buena dosis de humor y un vocabulario extravagante.

P.D.: Tengo que darle las gracias a este reto y a Laky por su recomendación porque Eleanor Oliphant está perfectamente es de lo mejorcito que he leído este año y se merece mis cinco ovejitas.

P.D.bis: Sé que me he pasado con las citas pero es que no podía descartar ninguna más.

P.D.ter: ¡Por favor leedlo!


Esta lectura se engloba en el Reto Serendipia Recomienda 2018.


Por Nitha