Morir no es lo que mas duele por Inés Plana

Título: Morir no es lo que más duele
Autor: Inés Plana
Editorial: Espasa Editorial
Nº Pág.: 448 pág.
Género: Thriller, Suspense
Primera edición: enero 2018


Un hombre aparece ahorcado en un pinar a las afueras de Madrid, con los ojos arrancados de cuajo. En uno de sus bolsillos se halla un papel con el nombre y la dirección de una mujer: Sara Azcárraga, que vive a pocos kilómetros del escenario del crimen. Frágil, solitaria, bebedora de vodka en soledad, Sara rehúye cualquier contacto con las personas y trabaja desde casa. El teniente de la Guardia Civil Julián Tresser se hace cargo del caso, asistido por el joven cabo Coira, que se enfrenta por vez primera a una investigación criminal, una investigación difícil, sin apenas pistas, con demasiados enigmas. A medida que el teniente Tresser avance en sus indagaciones, descubrirá unos hechos que darán un trágico vuelco a su existencia y le conducirán a un viaje a los infiernos que marcará su vida para siempre.


Hoy traigo una novela que a principios de año estaba en boca de todos. Tengo ciertos reparos en leer esa clase de obras, sobretodo primeras novelas de un escritor desconocido que, de repente, está de actualidad porque nunca se sabe si es debido a lo bueno del material o por la campaña publicitaria de mano de la editorial. Pero me encanta el thriller y las novelas de misterio. Así que en un viaje de avión a un país un poco lejano empecé mi particular aventura con Julián Tresser.

La historia comienza con el crimen. Un hombre desconocido aparece ahorcado en la sierra madrileña y ese hombre, pese a estar más que muerto, conduce a la policía hacia Sara Azcárraga, una mujer delicada, con aspecto un poco enfermizo, solitaria y poco comunicativa. El caso es adjudicado al teniente de la Guardia Civil Julián Tresser y al recién ascendido cabo Coira, un joven ambicioso y sediento de seguir escalando puestos en el escalafón. Ámbos inician sus pesquisas con una visita a Sara, cosa que no parece ayudar en nada a la resolución del caso.

"No existe el crimen perfecto, sino la investigación imperfecta".

A partir de ese momento seguiremos el devenir de los acontecimientos y cómo las distintas piezas irán forman un cuadro completo. Al mismo tiempo también conoceremos un poco más a Julián, a Guillermo Coira y, con menos detalle, a Sara. Todos los personajes están bastante bien dibujados y, aunque es evidente que se ha querido das más protagonismo a la trama, en este caso es sencillo describir con unas palabras a todos ellos. Pero reconozco que no he sido capaz de empatizar con ninguno. Julián Tresser es un hombre ya entrado en años, atormentado, misógino y racista. Guillermo Coira es un joven que aún se comporta como un crío y no es capaz de enfrentarse a sus problemas sentimentales. Y Sara, pues ella simplemente sufrió un trauma y jamás se recuperó. Es una niña que jamás creció y, de los tres, quizás es la única que me produce cierta ternura.

"Julián estaba en duermevela, avivando en su mente el fuego de la hoguera entorno a la cual bailoteaban desatados los sentimientos de ira, rabia y la venganza".
 
Por otro lado no me he aburrido en ningún momento. Las palabras forman párrafos y éstos páginas y el ritmo no decae. Todos los capítulos tienen algo interesante que te hace querer seguir adelante. Se me pasó volando el tiempo que he estado con este libro y, pese a estar de vacaciones y hacer turismo la mayor parte del día, todos las noches volvía con el ebook para un poco más.

Se trata de una historia bien escrita, con muchos diálogos que entretienen, perfecta para estos días de verano. Una lectura sencilla y sin giros rocambolescos. Conoceremos al asesino bastante pronto, como a la mitad del libro. Para algunos puede ser un punto en contra pero en este caso creo que no es así porque esto nos permite conocer un poco más su personalidad ciertamente retorcida, su punto de vista sobre el crimen y sus pensamientos más profundos. Así iremos intercalando capítulos con detalles sobre la investigación, algún que otro que nos contará qué papel juega Sara en todo esto y otros que nos presentarán al Malo de la novela.

"Sí, no temía a la muerte, era verdad, pero sólo porque conocía muy bien la fragancia de su aliento. Siempre la había tenido cerca y su perfume era freso, a veces con un hálito helado, aunque su olor siempre le resultó agradable".

Concluyendo, diría que pese a que Morir no es lo que más duele merece una opinión favorable no es el thriller que le recomendaría a alguien porque conozco títulos, incluso algunos que ahora mismo están entre las novedades, mucho mejores en cuanto al grado de entretenimiento. Quizás soy demasiado exigente pero la historia no me ha parecido original: ¿todos los inspectores tienen que ser personas problemáticas sin una pizca de felicidad y cordura en sus vidas? Tengo entendido que habrá más entregas con Julián Tresser y Guillermo Coira de protagonistas y espero que este "problemilla" que le veo sea solucionado pero me temo que no estoy segura si volveré con ellos. Pero os recomiendo que los conozcáis y juzguéis por vosotros mismos.

"¿Es que se moría distinto en las guerras y en la paz?"



Esta lectura se engloba en el reto del Mes del Thriller:


Por Nitha

Eleanor Oliphant está perfectamente por Gail Honeyman

Título: Eleanor Oliphant está perfectamente
Autor: Gail Honeyman
Editorial: Roca Editorial
Nº Pág.: 336 pág.
Género: Novela Contemporánea, Ficción
Primera edición: octubre 2017


Eleanor Oliphant siempre dice lo que piensa. Lucha por dejar de ser alguien con pocas habilidades sociales. Se ha preparado un calendario vital cuidadoso y estricto para evitar interacciones sociales: los fines de semana los pasa sola comiendo pizza congelada y bebiendo vodka y todos los miércoles habla con su madre. Pero todo cambia cuando Eleanor conoce a Raymond, el informático de la oficina. Juntos abandonarán la soledad en la que han estado viviendo.
Una novela cálida y elegante. La historia de una heroína fuera de lo común, cuya inexplicable rareza e ingenio descarado la llevará a darse cuenta de que la única manera de sobrevivir en el mundo real es abriendo su corazón a la amistad.


Con esta lectura me estreno en el Reto Serendipia Recomiendo 2018, recomendada por Laky de Libros que hay que leer. Lo cierto es que ya le tenía echado el ojo por varias reseñas muy favorables que había visto, así que esta es una buena ocasión para ello.

Ya he dicho en ciertas ocasiones que tengo debilidad por las protagonistas que parecen antagonistas. Solitarias, bordes, antisociales pero buenas en el más hondo de su corazón. Aquellas que rechazan una caricia pero la desean fervientemente. Esas por las que hay que pelear para ser sus amigos pero que cuando se consigue es para siempre. Desconfío de las personas que entregan su lealtad rápidamente en la vida real y suelo trasladarlo a mis personajes favoritos también.

En este caso conoceremos a Eleanor Oliphant, una mujer, como poco, peculiar. En un principio puede parecer un poco chalada ya que la novela comienza cuando nuestra protagonista asiste como público en un concierto, se enamora perdidamente del cantante y decide elaborar un plan para prepararse físicamente y conocerlo. Y cuando digo prepararse me refiero a cosas tales como peluquería, depilación, manicura, pedicura e investigación exhaustiva de su vida. La verdad es que raya el absoluto acoso y obsesión. Pero al mismo tiempo Eleanor tiene personalidad, sabe que lo que hace es para él, no para sí misma.

“Compadezco a la gente guapa. Desde el momento en que poseen belleza, se les escapa de las manos. Es efímera. Debe de ser difícil tener que demostrar continuamente que eres algo más, querer que los demás vean bajo la superficie, que te quieran por ti mismo, y no por tu cuerpo imponente, tus ojos brillantes o tu melena espesa y lustrosa.”

Al mismo tiempo Eleanor conocerá a Raymond, un informático de la oficina y ambos iniciarán algo semejante a la amistad, no sin mucho esfuerzo por parte de este último. Esto tan común para los demás mortales es totalmente excepcional para Eleanor que solo tiene dos relaciones en su vida: la primera, con su madre. Un vínculo bastante tóxico y poco satisfactorio, destructivo y carente de afecto. Y la segunda, con su asistente social que la visita dos veces al año para cerciorase que efectivamente Eleanor Oliphant está perfectamente.

“El tiempo solo sirve para limar el dolor de la perdida, pero no lo borra del todo.”

Ya hace unos meses que me leí este libro pero aún y así la recuerdo como si fuera ayer. Ciertamente es una novela que me conquistó desde la primera página. Sabía que se trataba de la primera de la autora y en esas ocasiones tengo cierta cautela pero QUÉ LIBRO! Me lo zampé en un par de días. La primera cosa que me llamó mucho la atención y ya me predispuso de manera favorable es el lenguaje de nuestra protagonista. Eleanor Oliphant no es un ser social que interactúe mucho con la gente pero en su cabeza utiliza un vocabulario muy variado y culto, con expresiones que a muchos ya nos gustaría. Esto es coherente con el hecho de ser una persona aficionada a la lectura y tener tiempo para ello. La verdad es que da gusto leer la voz de Eleanor, que es como se nos presenta el libro.

“En la universidad me enamoré de la cultura clásica y me consagré felizmente al estudio. Perderme estudiando, sacar las mejores notas y conseguir el generoso aplauso de mis tutores me había parecido un trueque más que justo. ”

La segunda cosa a destacar es la propia personalidad de la protagonista. En algunos momentos me recordaba a Sheldon de The Big Bang Theory. Su descarada sinceridad, el desconocimiento de los principios básicos del comportamiento humano cuando se interactúa con otros, su poca empatía con los demás y un largo etcétera. Me he tronchado de risa en muchos momentos, como cuando Eleanor va a depilarse o a hacerse las uñas y me he entristecido con ella después de las llamadas de su madre y durante sus fines de semana con el vodka. Porque ella, como todos, tiene su lado tierno, su recodo de tristeza.

“En el corazón también tengo cicatrices igual de gruesas y feas que las de la cara. Sé que están ahí. Pero espero que quede algo de tejido sano, un pequeño retal por el que pueda entrar el amor y colarse dentro. Ojalá. ”

Y pese a que el argumento parece muy sencillo: chica rara con relación rutinaria con su madre conoce un amigo en su oficina, os prometo que nada es plano en esta novela. Hay varios giros muy interesantes y el final es magistral. No sabía cómo podía terminar esta historia y no me lo esperaba. Me sorprendió muy gratamente y más que una novela sobre el día a día de Eleanor Oliphant leeremos sobre el principio del resto de su vida. Una historia de superación y fortaleza, con una buena dosis de humor y un vocabulario extravagante.

P.D.: Tengo que darle las gracias a este reto y a Laky por su recomendación porque Eleanor Oliphant está perfectamente es de lo mejorcito que he leído este año y se merece mis cinco ovejitas.

P.D.bis: Sé que me he pasado con las citas pero es que no podía descartar ninguna más.

P.D.ter: ¡Por favor leedlo!


Esta lectura se engloba en el Reto Serendipia Recomienda 2018.


Por Nitha

Arderás en la tormenta por John Verdon

Título: Arderás en la tormenta
Autor: John Verdon
Editorial: Roca Editoria
Nº Pág.: 500 pág.
Género: Policial, Thriller
Primera edición: junio 2018


La tensión ha ido en aumento en White River. El inminente primer aniversario de la muerte de un motorista negro por el disparo de un policía local inquieta a una población económicamente deprimida y racialmente polarizada, enfrentada por discursos incendiarios, manifestaciones airadas y casos de incendios y saqueos.
La situación en White River se vuelve realmente tensa cuando se producen más muertes en lo que parece ser una escalada de venganzas. Sin embargo, cuando Gurney se pregunta por la verdadera naturaleza de todo este baño de sangre y se centra en aspectos peculiares de cada uno de los homicidios, el fiscal del distrito le ordena desvincularse de la investigación.
Obsesionado con los indicios que no corroboran la versión oficial de los hechos, Gurney decide actuar por su cuenta.


Soy muy fan de John Verdon pero nuestra relación no empezó como la de todo el mundo porque a veces puedo llegar a ser muy alérgica a los bestsellers. En mi caso este autor me fue redescubierto por Ninia. Decidimos hacer parte del Camino de Santiago y mientras una servidora sólo se llevó la Guía del Camino (para no cargar peso extra), Ninia decidió llevarse un libro y en esas horas de tedio, por la tarde después de caminar, me tumbaba en la litera junto con mi amiga y leía trozos sueltos, los que me daba tiempo, puesto que Ninia es una lectora muy veloz. A partir de ese momento he sido fiel a John Verdon, o mejor dicho, a Dave Gurney. Algunos de sus libros me han gustado más o menos pero todos tienen algo especial. Así que cuando fui a la librería y vi éste no dudé. Cierto es que la sinopsis no me invitaba a la compra ya que no es una trama que me cautive pero a veces hay que apostar por el autor y no por el argumento.

Así es cómo nos encontramos ante la sexta novela protagonizada por Dave Gurney, policía retirado casi por obligación y deseo de su mujer Madeleine. Pero nuestro protagonista tiene esa parte de su carácter que adora resolver acertijos, los busca incluso donde no lo hay y, sorprendentemente, los encuentra. Así es como se le presenta este caso, por medio de viejos conocidos, en este caso, Kline Sheridan, el fiscal del distrito.

Los que hemos leído los primeros libros de la saga de Gurney sabemos que Sheridan no es de fiar y así nos lo presenta Dave, reacio en un principio de tener tratos con él. Pero el caso de White River está en todas las noticias, en todo internet y, casi sin querer, Gurney no puede evitar sentir curiosidad ya que al fin y al cabo es un rompecabezas y a él eso le encanta. Por todo ello acepta el ofrecimiento de Kline de ser un investigador privado e independiente. Casi de forma instantánea le coge cierta manía a Dell Beckert, el jefe de policía, un hombre ambicioso donde los haya y que siempre es capaz de aprovechar las desgracias que lo rodean a su favor.

La verdad tengo que reconocer que no es ni será mi libro favorito sobre Dave Gurney. Obviamente está estructurado de forma excepcional y la trama es buena pero en este caso me falta ese elemento de genialidad que caracteriza a los anteriores libros. Me falta esa escena en la que nuestro detective, cual mago famoso, saca al conejo de la chistera y todos nos quedamos maravillados. No ha habido eso en esta trama puesto que en lugar de hacer magia Dave Gurney duda entre varias hipótesis de resolución del caso y cuando se decide por una comienza a cuestionarse la posibilidad de la segunda.

"-Lo creo y no lo creo. Estoy seguro y no lo estoy. Por una parte me digo: sí, seguro(...).Pero después de digo: no, no puede ser".

Aún y todo lo anterior reconozco que la intención de todo el argumento es buena. John Verdon, además de plantearnos un caso embrollado a la vez nos presenta una trama con una crítica dura a la manipulación informativa, la creación de noticias falsas y la exaltación y provocación de la violencia con el fin de conseguir más audiencia. Al leer Arderas en la tormenta y conocer la forma de proceder de la RAM-TV, cadena estrella de la televisión y especializada en el caso de White River, no he podido dejar de recordar algunas situaciones reales de noticias recientes y cómo las televisiones manipulan a los espectadores. Esto se ve perfectamente plasmado y visto desde fuera uno se pregunta cómo la gente se puede creer esas mentiras y, sin embargo, cuando uno reflexiona, se da cuenta que en la vida real pasa lo mismo y tú formas parte del rebaño de la televisión.

Otro tema que también se trata con cierta profundidad es el del racismo. John Verdon "reproduce" diversos debates televisivos entre líderes de asociaciones de personas de colar y los pro-blancos. No es difícil ver toda la manipulación que hay detrás, las noticias a los pies de la mala praxis política y el sesgo que hay en el trato. Es un problema muy grave, sobretodo en EEUU donde tiene una historia más de 300 años, y la solución no es fácil, no existe una panacea. Sobre esto hay una larga reflexión por medio de distintos personajes, tanto blancos como afroamericanos, extremistas, moderados y pacifistas, lo cual me ha encantado puesto que se plasman los diversos puntos de vista existentes.

"¿No es eso lo que hace la mayoría de la gente que elegimos para resolver nuestros problemas? No resuelven nada, en realidad; solo modifican unos cuantos detalles para librarse de la presión política y hacer que parezca que se está haciendo algo importante".

Y no puedo dejar de mencionar a otros personajes. Madeleine, una actriz secundaria con el peso de una protagonista, me parece una mujer excepcional. Me encantaría conocerla en el mundo real porque me parece alguien realmente interesante y diferente. Y Jack Hardwic, cada vez que aparece los ojos se me agrandan. ¿Cómo puede ser uno tan irreverente y caer tan bien? Este es un punto fuerte de John Verdon: crear personajes tan bien caracterizados que nunca los podrías confundir con otros. 

La verdad es que tengo sentimientos encontrados esta vez. Por un lado me gusta lo que he leído, por otro lado me ha decepcionado un poco el argumento porque en algunos puntos carece de originalidad. Incluso la subtrama que vemos incluida sobre la excavación que Dave Gurney ha iniciado en su propiedad y que lleva a un final aterrador me ha interesado más y hubiera querido que se hubiera insistido más en el tema. Así que para concluir diría que es un libro entretenido, que me ha enganchado bastante pero no será la novela de Verdon que recomendaré a mis amigos.




Esta lectura se engloba en el reto del Mes del Thriller:


Por Nitha

En estado salvaje por Charlotte Wood

Título: En estado salvaje
Autor: Charlotte Wood
Editorial: Lumen
Nº Pág.: 256 pág.
Género: Distopía, Crítica social
Primera edición: octubre 2015


Te preguntas dónde estás,
pero lo que de verdad importa
es saber qué eres.

Diez mujeres atrapadas en medio de la nada. Una novela que cuestiona el papel de la mujer en la sociedad. Perturbadora y difícil de olvidar.

Son diez, y al despertarse una mañana descubren el horror: alguien las ha drogado y trasladado a un lugar siniestro en medio de la nada. Están encerradas en barracones oscuros, llevan unas túnicas de algodón basto, unas botas viejas y el pelo rapado.

Van atadas como animales, caminan sin descanso a las órdenes de sus captores, y al volver les esperan un cuenco de papilla amarillenta y un vaso de agua sucia. No hay luz en el barracón ni conexión alguna con el mundo exterior; el silencio solo se rasga con el canto enloquecido de los pájaros por la noche.

Son diez, diez mujeres jóvenes que fueron muy hermosas. Hace poco seguían las últimas tendencias de la moda, y ahora intentan saber qué pasó, dónde están y cómo salir de esta pesadilla. Preguntan, intentan averiguar, seducir a quien haga falta, pero la verdad tarda en llegar. ¿Vale la pena esperar?

Al hilo de la mejor tradición literaria, con ecos que nos recuerdan las escenas más impactantes de El cuento de la criada y El señor de las moscas, Charlotte Wood ha escrito una novela hipnótica que nada tiene que ver con un futuro lejano. Estas diez mujeres podrían estar hoy aquí. Es más, podrían ser cualquiera de nosotras. Quien avisa no es traidor.


Sinceramente no sé en qué momento ni donde supe de la existencia de este libro. Lo único que recuerdo es que después de leer la sinopsis se me quedo metido entre ceja y ceja y solo sabía que quería leerlo. Y es que me parecieron tan duras las palabras con las que la editorial nos presentaba la novela de Charlotte Wood que me dieron ganas de torturarme con esas páginas ya que algo me decía que no me arrepentiría.

Nos encontraremos con un lugar indeterminado pero caluroso, un lugar abandonado que parece haber sido una granja o una fábrica o algo por el estilo. 10 mujeres han sido raptadas o engatusadas por personas indeterminadas y todas ellas despiertan en unos cubículos, con síntomas evidentes de haber sido drogadas. A partir de ese momento serán sometidas a numerosas humillaciones, vejaciones, malos tratos físicos por parte de sus captores: dos hombres y una mujer. Son muchas las mujeres raptadas pero dos son nuestras narradoras: Yala Kovacs, y Vera Wood. Ambas se encuentran poco después de despertarse. Vestidas con ropas ásperas, despojadas de sus cosas y calzando unas botas viejas no saben dónde están, no saben qué les espera, no saben si pueden confiar una en la otra. Toda la novela es angustiosa y difícil de masticar y todo eso comienza desde este buen principio.

A partir de este momento los dos hombre, magnánimos en sus papeles de tiranos, someten a las chicas a la pura y dura esclavitud. Les rapan el pelo, las despojan de cualquier signo de feminidad y delicadeza, las golpean, hieren, azotan y las hacen mover piedras para construir una carretera para que un día determinado lleguen los mandamases de una compañía llamada Hardings International, supuesta patrocinadora de este encierro. Se establece un statu quo en el que las chicas se preguntan por qué están allí. Todos nos preguntaremos qué crimen debieron cometer para merecer este castigo. Y la respuesta es simple: ninguno pero, casualmente, todas están relacionadas con algún escándalo sexual, todas tienen ciertas ansias de fama hasta el punto de plantearse que este encierro no es más que un programa de telerealidad, un realityshow o así lo desean. Y la guinda del pastel: no pueden marcharse, están rodeadas de una valla metálica electrificada.

"(...) le dio un empellón en la espalda con sus manos fuertes y gritó: "La siguiente" mientras la obligaba a pasar por otra puerta, y Yala pasó dando tumbos, igual que una oveja cayendo por una rampa bajo la luz deslumbrante, a la mierda y terror del aprisco, hasta que se vio en otra habitación. Llena de chicas calvas y asustadas".

Si habéis leído la sinopsis más arriba, ya en la contraportada se compara este libro con El cuento de la criada. No he querido hacer esta reseña sin haber leído antes esta última novela porque sólo con ver la serie ya no me parecían comparables. Para mí El cuento de la criada (espero reseñarlo en breve) es eso, un cuento, una distopía que podría pasar si se dieren ciertas circunstancias y elementos en una combinación perfecta, casi como en todas las distopías. En cambio En estado salvaje es una novela sobre una historia que pasó, pasa y pasará, que se basa en el estereotipo de la mujer como objeto sexual, en una sociedad que aún tiene que avanzar en ciertos aspectos. De hecho, hace poco leí una entrevistan con la autora en la que declaró que al escribir En estado salvaje se inspiró en una historia real, que pasó en Nueva Gales del Sur (Australia), en los años sesenta, cuando existió "una cárcel de mujeres donde castigaban brutalmente a las presas. A muchas las metían acusadas de vagas o por tener mal carácter".

Es obvio que Charlotte Wood no ha pretendido crear una distopía sino hacer una crítica social. Por un lado tenemos el papel de los hombres captores que no saben manejar el poder sin ser crueles. Pretenden tener autoridad, ser superiores a sus presas pero todo se acaba reduciendo a las ansias de poder y dominación a través del sexo. Por otro lado, la mujer captora, Nancy, representa el papel de la "traidora a su género", celosa en secreto de las cautivas pero disfrutando con sus desgracias y de su superioridad respecto de ellas. Y por último tenemos al "pueblo llano", a las maltratadas, más numerosas que sus celadores, consientes de que pueden dominarlos pero por alguna razón no son capaces de ponerse de acuerdo, todo lo contrario, buscan pisar a las demás para sobresalir y ser la favorita.

"Las chicas veían como Teddy utilizaba a Nancy. Era asqueroso, como todos los hombres, convenían. Eran los hombres quienes empezaban las guerras, quienes cometían las matanzas, las violaciones y mutilaciones.
–Imaginad si las mujeres dirigieran el mundo –suspiró Izzy.
Se hizo el silencio.
–Pero a mí me gustan los hombres –musitó Rhiannon. Todos los rostros se volvieron hacia ella, así que añadió a toda prisa–: No estos, claro.
–Imaginad como sería este sitio si estuviéramos solo nosotras –dijo Barbs.
Las demás lo pensaros en silencio.
–Aún estaría Nancy –dijo por fin la vocecilla de Joy.
–Y Hetty –dijo Maitlynd.
Se estremecieron."

En estado salvaje es una novela incómoda, dura y que en muchas ocasiones te hace revolver el estómago. No es apta para todos los públicos ni para todos los momentos. Reconozco que en ciertos pasajes lo pasé mal y las descripciones a veces pueden ser demasiado gráficas. No se escatima en el lenguaje llano pero a la vez directo, ningún aspecto se ve suavizado. En varios momentos tuve que dejar de leer pero en ningún momento lo quise dejar. Lo cierto es que en general tengo que decir que me ha gustado pero creo que la novela es demasiado extensa, desde mi humilde punto de vista creo que la última parte se alarga demasiado y ya no aporta nada nuevo. Aún y así lo recomendaría pero haciendo todas estas advertencias que dejo en este párrafo.



Por Nitha

La hija del tiempo por Josephine Tey

Título: La hija del tiempo
Autor: Elizabeth Mackintosh con el seudónimo Josephine Tey
Editorial: RBA
Nº Pág.: 197 pág.
Género: Misterio, Intriga
Primera edición: 2012
Fecha de publicación original: 1951


Las largas horas de convalecencia en la cama de un hospital pueden llegar a ser mortales para una mente despierta como la de Alan Grant, inspector de Scotland Yard. Pero sus días de tedio acaban cuando alguien le propone un interesante tema sobre el que meditar: ¿podría adivinarse el carácter de alguien solo por su aspecto? Grant se basará en un retrato de Ricardo III para demostrar que ello es posible: el monarca más despiadado de la historia del Reino Unido podría haber sido, según Grant, inocente de todo crimen. Aquí comienza una investigación llena de conjeturas acerca de la persona y el reinado de Ricardo III, un controvertido pasaje de la historia británica que, tras haber leído esta novela, indudablemente será visto con otros ojos.


Hoy vengo hablaros de una novela que sube el listón solo con la contraportada. Al final de la sinopsis se menciona una breve biografía de la autora y la editorial hace el siguiente apunte: "La hija del tiempo, declarada en 1990 la mejor novela de misterio de la historia por la Asociación de Escritores de Misterio de Estados Unidos." Con este panorama cualquiera se espera una historia extraordinaria, pero creo que este libro es un poco diferente a las expectativas que uno puede tener después de leer semejante calificativo. Nótese: no peor sino diferente.

La hija del tiempo lleva en mi estantería ya un tiempo. Un día se me ocurrió ir comprando una colección que ofrecía un diario (ya no me acuerdo cuál) de Grandes Clásicos de la Novela Negra. Una colección que debo confesar que no llegué a terminar pero que me ha aportado algunas lecturas que veréis reseñadas algún día.

"La verdad es la hija del tiempo." Proverbio antiguo.

Me decidí por La hija del tiempo porque me pareció muy interesante el planteamiento de nuestro protagonista. Alan Grant, un inspector de Scotland Yard, que debe guardar cama durante largo tiempo. El pobre es una persona activa a la que no le sienta nada bien el sedentarismo. Odia que lo mangoneen las enfermeras, a las que les ha puesto sendos apodos de La Amazona y La Enana. Aborrece los libros que le han traído sus amistades, libros sin originalidad, secuelas de autores que en cada novela repiten el mismo esquema. Como podéis ver el pobre Alan está un poco desquiciado. Y entonces, como caída del cielo lo visita Martha. Una mujer guapa, excéntrica donde las haya. Martha es actriz y quizás esa alma bohemia hace que le compadezca más a Alan, de modo que decide entretener a su amigo.

Martha le trae unos retratos de personalidades de la historia y es el de Ricardo III el que deja prendado a Alan. A primera vista, y sin saber quién es, Alan califica a ese hombre con muchos adjetivos, pero nunca el de un asesino despiadado. A partir de allí nuestro protagonista empezará a investigar, siempre desde su cama del hospital, los hechos histórica que envuelven a Ricardo III y su supuesto crimen. 

"Le sorprendió descubrir que el reinado de Ricardo III había sido tan breve. El hecho de que se convirtiera en uno de los gobernantes más celebres en los dos mil años de historia de Inglaterra y de que hubiera dispuesto de solo dos años para hacerlo sin duda auguraba una personalidad arrolladora."

En este punto confieso que me perdí un poco porque no tengo demasiados conocimientos sobre la monarquía inglesa y francesa pero con un poco de paciencia y perseverancia pude seguir bastante bien el relato de la autora. Uno de las cosas que más me ha gustado es que este libro me generó verdadera curiosidad y me vi buscando información. Así descubrí que cuando Josephine Tey (Elizabeth Mackintosh) escribió este libro sus ideas se consideraron revolucionarias, puesto que poner en duda la autoría asesina de Ricardo III no era nada contemplado por los historiadores. Con el tiempo, y siguiendo en muchos casos los hilos que ha seguido Alan Grant en sus peripecias históricas, estamos en un punto en que efectivamente hay muchos historiadores que respaldan la teoría a la que se llega en esta novela. Y aquí quiero citar una de mis frases favoritas del libro:

"La verdad de la Historia está en los libros de cuentas."

Así que nos encontramos no sólo ante una novela de misterio, sino también ante una obra muy bien documentada, con una investigación exhaustiva que la respalda. Es cierto que no es una novela de misterio al uso actual, quien busqué escenas trepidantes o un ritmo acelerado en los hechos no los encontrará pero yo, que soy una fan acérrima de Agatha Christie y Reymond Chandler, es de agradecer encontrar estas pequeñas joyas del género en su versión más clásica.

Además he descubierto que Alan Grant protagoniza otras cuatro novelas de Josephine Tey, con lo cual creo que tengo aquí una fuente de entretenimiento asegurada.

Os dejo aquí un retrato de Ricardo III, ¿realmente os parece un asesino despiadado?


Esta lectura se engloba en el Reto Serendipia Recomienda 2018.


Por Nitha

Agosto, mes del thriller

Un mes más, Laky del blog Libros que hay que leer organiza un mes temático. Y aunque me encantan estos retos llevo unos meses alejada de ellas por cuestiones personales. Pero es que el thriller me encanta, creo que es mi género preferido aunque es muy difícil escoger. Así que no lo podía dejar pasar.




Se trata de leer y reseñar una o varias novelas del género thriller que, tal y como nos cuenta Laky en su post, se define como un género destinado a tener al lector en vilo y atento al desarrollo de la trama. Aquí os dejo el enlace.

En esta misma entrada iré dejando los enlaces a las reseñas que vaya incluyendo en el blog:

1. Arderás en la tormenta por John Verdon (reseña)
2. Morir no es lo que más duele por Inés Plana (reseña)
3. La mujer en la ventana por A.J. Finn

Todos mienten por Mindy Mejia

Título: Todos mienten
Autor: Mindy Mejia
Editorial: Editorial Planeta
Nº Pág.: 520 pág.
Género: Intriga, Policial
Primera edición: octubre 2017


Hattie Hoffman está en el último año de instituto y tiene un futuro prometedor por delante como actriz. Cuando aparece brutalmente asesinada tras el estreno de la obra de teatro de la que era protagonista, la tragedia golpea a quemarropa la pequeña ciudad en la que vive. Del Goodman, el sheriff local, muy amigo del padre de Hattie, promete dar con el asesino, pero la investigación acaba desvelando más secretos que respuestas: Hattie también era una gran actriz fuera del escenario.


Como ya he indicado en este blog a la derecha estoy leyendo Tan poca vida y aunque me está gustando bastante también es un libro muy duro y necesito algunos interludios. Todos mienten fue una opción fácil de elegir, un libro de intriga con una adolescente de protagonista. En un principio no prometía ser nada extraordinario, el típico libro entretenido y trepidante que uno quiere coger un día de verano caluroso para que se le pase mas rápido. Y esa era mi intención. Reconozco que me cuesta coger una novela cuando el termómetro supera los 28ºC así que necesito ciertos estímulos. ¿Y qué mejor aliciente que una novela policíaca.

"Él respondió que todo lo que vale la pena vivir asusta un poco, y que algunas de las mejores historias comenzaban con un viaje."

El libro comienza con un capítulo contado desde el punto de vista del sheriff, Del Goodman, y su ayudante que se personan en un almacén abandonado donde han encontrado el cuerpo de una chica. Al cadáver lo han desfigurado y está irreconocible pero sólo puede ser una persona, Hattie Hoffman. Y lo saben porque nos encontramos en un pueblo del medio oeste de EEUU, un lugar tranquilo, de esos en los que nada pasa más que algún borracho en la carretera o alguna disputa doméstica. Y en esa comunidad granjera ha desaparecido una chica. Una chica a la que todos creen haber encontrado en ese almacén.

El resto de la historia nos será contada a tres voces. Por un lado conoceremos la investigación de la mano del sheriff, un hombretón ya entrado en años pero decidido a resolver este atroz crimen. Desde el primer momento sabremos de su relación especial con Hattie, puesto que es la hija de su mejor amigo. En segundo lugar, la autora nos presenta como protagonista a Peter, el profesor de literatura de Hattie. Se trata de un hombre joven que se ha visto obligado a mudarse desde la ciudad a ese "agujero" con su mujer, Mary, para cuidar de su suegra moribunda. Y no hay que dejar de mencionar que Peter es todo lo que esa anciana desprecia: vegetariano e inútil para las labores de la granja.

Y por ultimo también conoceremos a Hattie, concretamente la acompañaremos en capítulos intercalados en los que nos contará su vida durante el año anterior a su muerte. Esto, que podría parecer muy macabro, confieso que ha sido la parte que más me ha gustado. Tal como así conoceremos a Hattie Hoffman, una adolescente muy de película americana: guapa, lista, buena hija, alumna aplicada, hija predilecta, mejor amiga.... En fin, es perfecta en todos los sentidos. Pero Hattie quiere ser actriz, Hattie ya es una actriz, Hattie puede ser lo que uno quiere de ella. Hattie guarda muchos secretos.

"A medida que caía la noche y me sumergía en la oscuridad, todo lo malo que pudiera haber sentido ha ido desapareciendo y me he dado cuenta de que era libre, de que por fin había terminado con ese papel tan terrible que habia creado para mí misma."

Me leí esta novela en mi ebook y sólo ahora al hacer la reseña he visto que tiene más de 500 páginas. Pues Sres y Sras confieso que no me lo pareció. Es realmente absorbente y adictiva. La verdad es que me ha encantado. Se trata de uno de esos thrillers psicológicos con muy pocos personajes pero todos ellos tienen motivos para desearle el mal a Hattie. En cada uno encontramos trazas de inocencia y culpabilidad ¿pero quién de ellos será finalmente capaz de asestar la puñalada final?

"- Siempre hay personas ordinarias que cometen maldades extraordinarias. Créame."

Os invito a descubrirlo.




Por Nitha

La Carcoma por Daniel Fopiani


Título: La Carcoma
Autor: Daniel Fopiani
Editorial: Ediciones Versátil, S.L
Nº Pág.: 236 pág.
Género: Ficción, Thriller
Primera edición: octubre 2017



Un escritor en horas bajas es incapaz de escribir nada decente. El éxito comercial de su última novela parece haberle arrastrado hasta un bucle de inseguridad que lo mantiene bloqueado ante la página en blanco. Se obliga a tomar unas vacaciones y aislarse durante un tiempo en la Sierra de Cádiz, un retiro espiritual donde olvidarse de la presión de la editorial, de las facturas sin pagar y de las llamadas telefónicas constantes.
Con el paso de los días descubre que, en la cabaña donde se aloja, aparece un nuevo número pintado en la pared cada mañana. Una cuenta atrás sin explicación aparente que termina sumiéndolo en la mayor de las obsesiones. Es probable que su vida corra peligro y el tiempo apremia. Los números no perdonan.


Ya estamos otra vez en esa época del año llamada verano. Muchos opinan que es el momento perfecto leer aquellos libros atrasados y ponerse al día con su lista de pendientes. Algunos optan por coger esos "tochos" de cerca de mil páginas con el pretexto que ahora sí tienen el tiempo necesario para dedicarles, otros, en cambio, optan por novelas ligeras. En mi caso particular, el verano nunca ha sido una época muy buena. Siempre he tenido una época de sequía que empezaba generalmente en mayo y me duraba hasta agosto. Este año eso se ha agravado con una mudanza, un viaje a un lugar ciertamente lejano y un examen muy importante que me espera en otoño.

Así que para salir de mi parón lector he optado por una de esas novelas ligeras, sencillas y que no le hagan a uno pensar demasiado. Hoy vengo con una novela perfecta para estos calurosos días de verano de playa, no demasiado extensa pero sí absorbente. Haremos un viaje al pueblo de La Carcoma, a las montañas gaditanas, en el sur de España.

El comienzo de la novela ya es en sí un elemento ganador. El prólogo lo ha escrito Benito Olmo que, para aquellos que no lo conocen, es un escritor de novela negra reconocido, del cual, aunque no he leído nada, sí que he visto muy buenas críticas. Se nos presenta una escena del más puro estilo de novela negra en la que se produce un encuentro entre dos viejos amigos de profesión Benito Olmo y Daniel Heredia y también se nos presenta a Versátil Ediciones. Ambos hablan de un tal Fopiano (nuestro autor) del cual se expresan en términos dudosamente positivos:

"-Así que es bueno. Ojalá eso fuera suficiente.
-Sólo necesita un poco de suerte. La actitud ya la tiene.
-¿Suerte? Entonces es cosa hecha.
Por si el sarcasmo no hubiera sido suficiente, lo sazonó lanzando un salivazo al mar."

Este original inicio da paso al trabajo del tal Fopiani. Una novela con un protagonista de nombre Ramsés (confieso que lo tuve que leer dos veces), un escritor que ha tenido esa "suerte" con su primera y segunda novela. Y no sólo eso, sino que ya le han contratado para una tercera y le han dado un adelanto bien jugoso. Pero el tiempo ha pasado y Ramsés no sólo no ha conseguido escribir ni una sola página sino que además casi se ha gastado todo el adelanto. Así las cosas, le quedan dos meses para entregar el inexistente primer borrador.

"De buenas a primeras, es como si hubiese olvidado el oficio de la escritura."

Aquí es donde entre en escena Juanje, el mejor amigo de Ramsés, aunque los dos se consideran hermanos. Juanje le ofrece a Ramsés su casa en un pueblo de la sierra gaditana para que pueda aislarse y centrarse en escribir. Le advierte que los lugareños son personas hoscas, antipáticas que detestan a los turistas, así que es muy poco probable que pueda tener ni siquiera vida social. En resumen, las condiciones perfectas para ponerse con el trabajo pendiente. Y, pese a las reticencias iniciales, nos encontraremos a Remsés conduciendo por las estrechas curvas de la sierra hasta llegar a La Carcoma, que es como se llama ese "lindo" paraje.

Un pueblecito de casitas blancas, con apenas un par de comercios abiertos, un bar y un ultramarinos. La casa de Juanje, sin embargo, está un poco alejada del núcleo urbano por un sendero cercano. Este paraje tan idílico deja de serlo cuando Ramsés descubre distintos números en su cabaña conforme van pasando los días, cada cual en un lugar más extraño que parecen hacer una cuenta atrás, empezando por el doce.

Así es como comienza la intrigante historia de La Carcoma. Ciertamente el nombre del pueblo es extraño pero sirve perfectamente a la finalidad del autor, ser una metáfora de esas gentes de viven tan aislados, huraños, con secretos bajo las alfombras y envueltos en un aura de misterio taimado.

"Sufría. Sufría con su secreto. Los secretos, lejos de un privilegio, son como losas pesadas de responsabilidad que, llegado el momento, pueden superar a cualquier persona."

Me ha gustado mucho la idea original del libro, y los giros que el autor le da a la historia, con unas muertes de dudosa explicación, también le dan a la historia mucho ritmo. Quizás lo único que no me ha llegado a agradar es que pese a la profundidad de las ideas del autor los personajes son personas bastantes sencillas, con objetivos previsibles. Reconozco que en ese aspecto yo también soy demasiado exigente.

En cualquier caso, he disfrutado de La Carcoma. Me lo zampé en una tarde y lo recomiendo para aquellos a los que les apetece disfrutar de una lectura amena, sencilla, absorbente y con algunas de las mejores perlas (léase citas) que hace tiempo que no he leído o a aquellos otros, que como yo, necesitan salir de ese bloqueo lector que le tiene a uno parado contra su voluntad.

"Los muertos son más sabios que los vivos, por su simple condición. Lástima que los muertos no sean partidarios de hablar, tendrían mucho que enseñarnos."

Por Nitha

A wrinkle in time por Madeleine L'Engle









Editorial: Océano
Nº Pág.: 232 págs
Género: Infantil / Juvenil
Primera edición: 1962









Meg Murry, su hermano pequeño Charles Wallace, y su madre se reúnen en la cocina para tomar un bocado de medianoche cuando de repente son sorprendidos por la llegada de una insólita visitante. A partir de ese momento, Meg, Charles y su nuevo amigo Calvin se embarcan en un peligroso viaje a través del espacio y el tiempo para encontrar a su padre. Los jóvenes tendrán que confiar en sí mismos para vencer las terribles fuerzas del mal que intentan apoderarse del universo si es que quieren rescatar a su padre y regresar con vida a su querido hogar.


Os volvemos a traer un libro para los más pequeños. Ahora que llega el verano los más pequeños de la casa (y los no tan pequeños) tienen tiempo para cultivar uno de los mejores hobbies que existen: la lectura. Si no sabéis que recomendarles a los más pequeños de la casa, éste es un buen libro para empezar. 

“Era una noche oscura y tormentosa”

Los protagonistas de la historia son Meg, su pequeña hermano Charles Wallace y su nuevo amigo, Calvin. Los tres se adentran en una aventura para rescatar al padre de Meg y Charles, que se encuentra retenido en un lugar indeterminado del universo.

Para semejante hazaña cuentan con la ayuda de tres “seres” mágicos que se hacen llamar Mrs. Who, Mrs. Which y Mrs. Whatsit. Ell@s ayudaran a los pequeños protagonistas a viajar por el tiempo y el espacio a través de unas “arrugas” que se encuentran en el tiempo.

“Los calcetines mojados no me molestan. Lo que no me gusta es el chapoteo del agua dentro de las botas.”

Me ha parecido un libro muy bonito, con una serie de moralejas muy importantes. No obstante, es bastante fantasioso, en el sentido que hay que tener la mente muy abierta para concebir toda la información sobre los viajes en el tiempo. Lo bueno es que no hay mentes más abiertas que las de los niños, así que es perfecto para ellos.


¿Sabías que el padre de Meg ha desaparecido? Yo tampoco me creo que haya huido de su casa… He escuchado que Meg y su hermano van en su búsqueda, ¿te vienes a ayudarlos?


¡Por cierto! Dos últimos apuntes: si vuestros pequeños no son muy lectores, Disney sacó a principios de año la película. Yo no la he visto, pero me han dado diferentes feedbacks, así que tendréis que verla para formaros una opinión. Y, finalmente, este libro es el primero de una saga. Si os encanta y tenéis curiosidad por como sigue, ¡estáis de suerte! 

Nynia


La Canción de los Maoríes por Sarah Lark

Título: La Canción de los Maoríes
Autor: Sarah Lark
Editorial: Ediciones B
Nº Pág.: 703 pág.
Género: Ficción, Romántica, Saga, Novela histórica
Primera edición: junio 2013


En La canción de los maoríes, las primas Elaine y Kura forjarán su propio destino entre las raíces inglesas y la llamada del pueblo maorí. En tiempos convulsos, vivirán los vaivenes de una tierra comparada con el paraíso a la que llegan misteriosos desconocidos decididos a quedarse.


Os habréis dado cuenta de que soy una lectora muy desordenada. Nunca leo dos libros seguidos del mismo género, mezclo novedades con novelas con fechas de publicación antiguas, no planifico mis lecturas, tampoco termino las sagas cuando toca y mil cosas más. Quiero pensar que es parte de mi encanto. Y hoy para no fallar a la costumbre vengo con un libro publicado en 2013, que seguramente todos ya habréis leído y (algunos) reseñado.

La Canción de los Maoríes es la segunda parte de la Saga del País de la Nube Blanca de Sarah Lark, obras con las cuales cosechó innumerables éxitos por todo el mundo. Al igual que el primer volumen de la trilogía (En el País de la Nuve Blanca), que en su día reseñé en este blog, esta novela se centra en dos mujeres, Elaine y Kura. Ambas son descendientes de Gwyneira y Helen, viejas conocidas de la primera novela. Conoceremos a nuestras muchachas en su época adolescente, con dieciséis y diecisiete años. Pudiera parecer que deberían ser dos mujeres cortadas por el mismo patrón pero no pueden ser más diferentes.

"Que Kura Warden tocara el órgano en Haldon era todo un acontecimiento (...). Varios hombres sucumbieron a distintos estadios de veneración en cuanto descubrieron el rostro y la figura de Kura, mientras las mujeres fueron vencidas por la emoción cuando la oyeron cantar."

Kura, hija de un pakeha (occidental) y una maorí, es una chica cuya belleza trastorna a todos los que la ven. Vive en una granja de ovejas pero sus intereses se centran en el arte, sobretodo la música y el canto. Su mayor sueño es ser cantante de ópera e ir a Europa a un conservatorio. Elaine, por su parte, es una muchacha bonita, vivaz, un poco deslenguada, que ayuda a sus padres y a su abuela en sus negocios. Le encantaría tener una granja de ovejas y emular a su abuela Gwyneira, aunque sus padres no poseen tierras para ello. Pero ambas tienen algo en común. Son chicas jóvenes que ansían experiencias y como no quiere la cosa se enamoran en cosa de varios minutos.

Así es cómo comienza esta novela. Kura acaba casándose con William, un irlandés recién llegado, que le promete su ansiada carrera artística aunque secretamente alberga otros fines. Elaine también se desposa con Thomas, hijo de John Sideblossom, otro de los personajes de la primera novela que se distingue especialmente por su brutalidad. Y, además, ambas primas se enemistan y no se pueden ni soportarse por una traición de Kura hacia Elaine.

"(Elaine) era una muchacha pelirroja (...). Era una joven extraordinariamente bonita y delicada, (...). Había recogido su largo y rizado cabello en una trenza que le colgaba hasta la mitad de la espalda, pero sus rizos se rebelaban. Un par de mechones ya se habían soltado y revoloteaban alrededor de su fino rostro."

A partir de este cuadro inicial viviremos las peripecias de ambas protagonistas, intercaladas en los distintos capítulos. Las novelas de Sarah Lark se caracterizan por ser escritas con un lenguaje sencillo, llano y directo. No tienen una acción trepidante puesto que su función principal es narrar un periodo de la vida de las chicas, su paso de niñas a mujer. A mi me da sosiego y calidez su prosa. Son novelas sin complejos giros pero siempre tienen sorpresas que dejan a uno perplejo. Y La Canción de los Maoríes no es una excepción, puesto que el desenlace si bien no es inesperado en el qué pero sí en el cómo. Ya lo escribí en su día, cuando reseñé la primera parte, me da ciertos recuerdos a los libros de Jane Austen: son historias sobre mujeres, mujeres que aman y sufren pero que siempre se saben sobreponer. Está claro que el contexto es totalmente distinto y la escritura también pero el fondo es ese mismo.

Al igual que me sucedió con En el País de la Nube Blanca, me costó arrancar al inicio. Al ser libros bastante largos los inicios no son tan absorbentes. Tampoco el género landscape ayuda, ya que muchas ocasiones uno se pierde en algunas descripciones. Pero una vez se conoce a las protagonistas y sus historias ya no hay quien pare a una. También ayuda todo lo que nos cuenta la autora sobre los maoríes y la cría de ovejas, aunque en esta novela lo hace menos que en el primera, y la minería, otro de los motores económicos del país en sus inicios.

Ahora que están llegando las fechas estivales, os recomiendo las novelas de Sarah Lark para vuestras vacaciones. Son perfectas para disfrutarlas en una tumbona con el sol calentando la coronilla, leyendo relajádamente las aventuras de las chicas.


Esta lectura se engloba en el reto de Novela Landscape y Exótica:


Por Nitha

El viento en la cara por Saphia Azzeddine

Título: El viento en la cara
Autor: Saphia Azzeddine
Editorial: Grijalbo Narrativa
Nº Pág.: 256 pág.
Género: Novela Contemporánea, Ficción
Primera edición: septiembre 2017


Bilqiss, una joven viuda musulmana, se enfrenta a un juicio por haberse atrevido a ocupar el lugar del muecín a la hora del rezo. Sabe que, más allá de ese crimen, la acusación real es simplemente la de ser mujer y no querer someterse a unas reglas que los fundamentalistas aplican en el nombre de Alá.
Pero Bilqiss no está sola. Hasta el país se ha desplazado una periodista norteamericana, sensibilizada por la noticia, que hará cuanto esté en su mano para difundir su causa por todo el mundo. Y el propio juez del caso, alguien que conoce bien a la acusada, se debate entre la obediencia ciega a la ley y la admiración por una moderna Scherezade capaz de seducirlo con su discurso rebelde.
Los relatos de estos tres personajes irán tejiendo un retrato fiel y conmovedor del proceso contra una heroína dispuesta a luchar hasta el final por su vida y su libertad. Alguien que alza la voz porque es consciente de que su absolución sería algo más que una victoria personal. Para ella y para muchas mujeres de su país significaría una llama de esperanza en estos tiempos oscuros.


Todos tenemos géneros literarios que nos gustan más o menos, épocas históricas que nos interesan o no. En mi caso, tengo una dificultad especial para leer novela histórica medieval o contemporánea bélica. Pero me obligo a hacerlo porque sé que no es cuestión de que no me guste la historia en sí sino que suelen tratar de personas que se ven inmersas en injusticias fuera de lo ordinario y me da tanto coraje que sufro mucho. El viento en la cara es una de esas historias o al menos es lo que pensé al leer la sinopsis. Un caso demasiado ordinario por lo cruel que es, el de una mujer musulmana que, según su credo, incumple una regla, comete un pecado imperdonable y es condenada a la lapidación.

Antes de seguir, quiero dejar constancia que escribo desde la ignorancia sobre la religión musulmana y desde un punto de vista de una mujer occidental, educada en la religión cristiana ortodoxa y católica. Ciertamente mi forma de ver las cosas es completamente parcial y condicionado por mis circunstancias.

Dicho lo anterior, este libro nos presenta a Bilqiss, una mujer particular, avanzada para su momento y nacida en el punto geográfico equivocado. En ningún momento se concreta en qué país nos encontramos, quizás porque es una situación tristemente extrapolable a muchos. Afganistán, quizás, Irak... No importa el Dónde sino el Qué. La historia se repite: de niña es vendida a un hombre para casarse muy joven. Luego es condenada a sufrir malos tratos por su marido y a servirle sin recibir ni una migaja por parte de nadie. Es un mero mueble en su hogar, pero uno que se mueve, hace tareas domésticas y recibe los golpes y violaciones del señor de la casa.

Pero Bilquiss enviuda y se convierte en una mujer en cierto sentido libre. Pero de puertas para adentro, sin armar escándalo, sin mostrarlo en público porque con ello se arriesga a ser una pecadora. Todos de su pueblo se dan cuenta de que les incomoda, especialmente a los hombres. No gozan imaginar a una mujer como ella, rebelde en su mente, no osan imaginar cómo domar a esa fiera y precisamente por ello les da miedo. Pero nunca lo reconocerían porque eso supondría reconocer una debilidad. 

"Y a su pregunta de si quería un abogado, esta fue mi respuesta:
-No, señor juez, se lo agradezco, pero prescindiré de la defensa. No he hecho nada malo, y por lo tanto, no tengo que defenderme, solo contestarle, y eso porque estoy obligada a hacerlo."

Bilqiss, sin embargo, ha tenido alguna que otra suerte en la vida. Pudo ir a la escuela unos años y conocer y ver un mundo más allá de ser esposa, madre, cocinera... Ahí conoció a Nafisa, la difunta mujer del Juez que ahora deberá juzgarla. Ella era su profesora, la que le mostró sus posibilidades, y Bilqiss, tal que alumna aplicada, siempre cumplió con sus expectativas. No aprendía, sino absorbía.

En cualquier caso, todo esto desemboca en el juicio de Bilqiss. Su delito: ocupar el lugar del muecín. ¿Por qué lo hizo? Lo hizo sin más. Porque las circunstancias nos empujan a hacer cosas sin un razonamiento previo. El juicio se preveía rápido. De antemano de decidió el veredicto de la lapidación. Pero nadie pudo predecir que el propio Juez quedase hipnotizado por las ideas, la resistencia y persistencia de Bilqiss. Así, día tras día, se exponen los delitos que ha cometido y conoceremos sus respuestas mordaces. Ciertamente, creo que la contraportada se equivoca en una cosa: es cierto que Bilquiss lucha por su libertad (de decir, de hablar, de leer, de aprender, de creer, de vivir, en definitiva) pero no me ha parecido que luche por su vida, en sentido físico. Me dio la impresión de que se resigna a la pena que se le impondrá y sólo quiere irse haciendo el mayor ruido que puede, que es lo único que le queda.

"Esa chica da más miedo que la guerra. Tratar con ella no es algo intrascendente, trabar una amistad con ella no tiene nada de anodino. Es tan absorbente y molesta como afectuosa y tranquilizadora. Nadie puede domesticarla, es una solitaria, una salvaje con modales. Los cobardes huyen de ella o la denigran, pero el tiempo habla en su favor, no le es indispensable vengarse personalmente, el vacío abismal que deja en ti cuando se retira es suficiente."

En cualquier caso, esta novela no es solo Bilqiss. También conoceremos al Juez, un hombre atormentado por la religión y lo que sus deseos y su racionalidad le marcan como correcto. Una dicotomía en la que uno no tiene elección por vivir en el país que vive. También Leandra es una persona clave. Periodista occidental, buscadora de una buena historia que marque la diferencia, aparece en el juicio de Bilqiss con la idea que es aún posible salvar a nuestra protagonista. Reconozco que he disfrutado muchísimo de las entrevistas entre Leandra y Bilqiss porque son un juego de tenis de ideas muy real. Yo también he querido reprocharle las cosas que le dice la periodista a la mujer musulmana y viceversa.

Creo que este libro está escrito desde la honestidad. Es una crítica magnífica y a la vez racional de aquello que se nos presenta. Y lo más extraordinario es que está escrito por una persona con origen y conocimiento de la fe musulmana, en un lenguaje sencillo, llano y directo. Eso me hecho pensar mucho y os recomiendo esta lectura sólo por eso.


Esta lectura se engloba en el reto de Novela Exótica:


Por Nitha