El día que sueñes con flores salvajes por Paola Calasanz (Dulcinea)





Editorial: Roca Editorial
Nº Pág.: 272 pág.
Género: Romántica
Primera edición: abril 2017












Flor es una fotógrafa de éxito española que vive en Nueva York, con una vida envidiable, lujos, viajes y un novio guapo y rico con el que se va a casar. A pesar de su naturaleza indomable, Flor goza de una vida estable que cree la hace feliz…hasta el día que se cruza con Jake.
Jake es el novio de una de las bodas que Flor tiene que retratar. Flor jamás acepta bodas que no sean de la élite de Nueva York pero, por suerte, desgracia o llamémosle destino, acepta el encargo. La boda tiene lugar en el estado de Tennesse, una boda que hará cambiar el curso de su vida. A través de los ojos de Jake, Flor aprenderá que la vida es algo más que el éxito, el qué dirán, o la impostura que muchos transmiten a través de las redes sociales.
Una historia que te emocionará, que te hará descubrir que no todo está en la red ni en cómo nos mostramos en ella y que te conectará con la naturaleza de un modo único. Porque allí están las claves para saber quienes somos realmente. Porque el día que sueñes con flores salvajes empezarás a ver la vida de una manera distinta.


Tenga la mala costumbre de hacer las cosas al revés. Empezar por el final y terminar por el inicio. Pero convendréis que leer sagas así no da demasiado buen resultado. Pues esta vez fue así. En mi defensa me gustaría decir que no sabía que los dos libros de la autora estaban relacionados y además se pueden leer de forma independiente porque son historias de amor sin más relación que cierta amistad entre sus protagonistas masculinos.

En honor de mi amiga Nynia, que siempre me riñe, he pensado enmendar en parte mi error reseñando los libros en el orden correcto, empezando por el primero. Pero no puedo dejar de mencionar que leí "El día que sueñes con flores salvajes" porque me gustó mucho "El día que el océano te mire a los ojos".

Esta novela tiene una protagonista muy corriente. Mujer del siglo XX, independiente, segura de si misma, adicta a las redes sociales, con un novio perfecto, con éxito en su trabajo y con una vida envidiable. Flor, que es como se llama nuestra protagonista, es fotógrafa de bodas disfruta de su trabajo y es feliz o ella lo cree. De esta guisa conoce a Jake, un sureño que ha venido a la ciudad que, casualidades de la vida, le salva de ser atropellada. Y aunque entre ellos surge la chispa, ambos se despiden y sabes que no volverán a verse.

Pero el destino juega sus cartas como le parece y Flor conoce a Mel, una novia sureña, desesperada porque la primera fotografíe su boda. Y ante tanto entusiasmo nuestra protagonista acepta. En fin, uno ya se imagina cómo sigue la historia: resulta que el novio de Mel es Jake, el mismo sureño que conoció en Nueva York al que le debe la vida.

 "No esperes el momento adecuado, no existe. Por favor, comete una locura."

¿Cómo afronta una tener que fotografiar la boda del hombre al que ama? ¿Cómo afrontar ya no un triángulo amoroso sino lo que viene a ser un cuadrado: dos parejas, Mel y Jake y luego Flor y Roi? ¿Cómo romper el corazón a una persona que si bien quieres pero ya no amas? Esa es la esencia de la historia que pone a los protagonistas entre la espada y la pared.

Lo cierto es que esta novela no me ha gustado demasiado en ese punto. Me dio la impresión que bajo la excusa de no querer hacer daño o de no ser egoísta sus protagonistas estaban siendo verdaderamente egocéntricos. Podían ser felices juntos y luego desgraciados dos minutos después. Y quizás soy demasiado dura con Flor, consecuencia del hecho que la historia es contada desde su punto de vista, pero creo que nadie puede poner tan buena cara a todo y ser tan extremadamente bipolar. Y lo cierto es que Jake tampoco queda atrás.

Pero sí que me gustó la crítica velada a las redes sociales, a la vida en linea y la poca atención que le prestamos a la vida real. Cómo aparentamos ser lo que no somos, como en la red nuestra vida el perfecta y como perdemos el tiempo en cosas insustanciales.

"-Yo no seré perfecto, ni seré millonario en mi vida, nunca tendré cien mil seguidores en ninguna red social, ni ganaré el premio al mejor empleado del año, pero te aseguro que me siento vivo, lleno, realizado y feliz cada día. Siento que tengo todo lo que necesito. ¿Y sabes qué es ese todo?
- No. ¿Qué es?
- Tiempo, Flor, tengo tiempo. ¿Sabes lo que es eso?
- Lo cierto es que no."

Para ser sincera me gustó mucho más la otra historia que también se cuenta en el libro, el de la abuela de Flor y los padres de Jake. Allí sí veo lugar a la moraleja, que demuestra esas agallas que son necesarias para vivir, para tomar decisiones. Porque yo, que soy una indecisa nata, quiero leer sobre gente que toma las riendas de su vida para que me inspire y me ayude a ser mejor en mi propia vida, recordando a esas protagonistas con agallas.

"Cariño, en la vida todo son elecciones. Elegir es renunciar. Nunca sabemos si será lo correcto o no. Pero a veces solo hay que decidir."

Lo que sí le quiero reconocer a la autora es que tiene valor al abordar el tema del veganismo y el maltrato animal. De hecho el peso de la novela se reparte entre la historia de Flor y Jake y nuestra alimentación y el papel de los animales en ella. Es importante transmitir ese mensaje. No sé si es la vía adecuada pero el caso es que funciona. A veces puede parecer un poco pesado pero es bueno que el gran público tenga oportunidad de saber. 

"Si ahora mismo desaparecieran todos los insectos del planeta, en cincuenta años la vida se extinguiría. Sin embargo, si desapareciéramos todos los humanos, en cincuenta años el planeta sería pura vida. Renacerían nuevas especies y el planeta se volvería verde. Interesante, ¿no crees?"

Pese a que éste no será mi libro de cabecera, creo que toda novela merece ser leída, porque si no hubiera libros que no  nos acaban de gustar tampoco los habría que nos encantan. Y no podríamos descubrir nuevas historias yendo sobre seguro. Yo, por mi parte, me quedo con esta reseña, con las citas incluidas, que son pequeñas chispas de genialidad y con esta pequeña fábula que nos regala la autora.


"Un padre le cuenta a su hijo: "Siento como si tuviera en el corazón dos lobos que se están peleando. Uno de ellos es violento, está siempre enfadado, alimenta mis miedos. El otro está repleto de perdón, compasión y amor".
El niño le pregunta: "¿Y cuál de los dos será el que gane la pelea y se quede en tu corazón?".
A lo que el padre responde: "El que yo alimente"."





Por Nitha

El Adversario por Emmanuele Carrère






Editorial: Anagrama
Nº Pág.: 176 pág.
Género: Novela, Drama
Primera edición: 2000











El 9 de enero de 1993 un hombre mató a su esposa, sus hijos y sus padres, e intentó sin éxito suicidarse. La investigación reveló que no era médico, tal como pretendía. Mentía desde los dieciocho años y se había construido una existencia ficticia. A punto de ser descubierto, prefirió suprimir a aquellos cuya mirada no hubiera podido soportar. Una escalofriante historia real que es un viaje al corazón del horror y ha sido comparada con A sangre fría de Truman Capote.


Antes de nada quiero dejar por escrito que creo que ésta será mi reseña más difícil de escribir. Hace un año habría ignorado el redactarla. A otra cosa, mariposa. Pero esta vez tengo el propósito de reseñar todos los libros que lea porque después, cuando ya pasan meses, y las releo me produce un sentimiento muy gratificante.

El Adversario. Vamos allá. Para empezar es muy difícil catalogar este libro. Sé lo que no es. No es una novela, no es un ensayo, no es una crónica, no es ficción. Pero no sé lo que si es. Así que esta vez no voy a catalogarla. Tampoco es un Gran Libro. No es de esos que coges porque es genial, porque es un bestselles ni nada de eso. Suele venir recomendado por alguna persona (como fue mi caso) pero siempre acompañado de la coletilla "no sé si te va gustar". Es más, yo creo que si no fuera porque cuenta hechos reales ni siquiera tendría esas recomendaciones. Creo que si fuera ficción pasaría completamente desapercibido en las estanterías por lo irrisorio de la historia. En este caso la realidad verdaderamente supera la ficción.

“El privilegio de la mentira es que siempre vence al que pretende servirse de ella”. Albert Camus

Todo empieza el 11 de febrero de 1954, cuando en una pequeña población cerca de Suiza nace Jean-Claude Romand, hijo único de una familia de madereros. Siempre fue un niño tímido, solitario, bueno en los estudios. De pequeño le enseñaron que no se debe mentir. Que un "Romand es franco como el oro", pero a la vez que "no había que decir ciertas cosas, aunque fuesen la verdad". Lo que nosotros llamaríamos mentiras piadosas. Y como su madre es una persona con una salud sensible que lleva mal las malas noticias Jean-Claude decide no importunarla con fruslerías. Él admiraba a su padre, que no dejaba traslucir sus emociones y pensó en imitarle. Incluso en el examen de bachillerato eligió el tema "¿Existe la verdad?".

Luego, Jean-Claude inicia la carrera de Medicina y todo va bien hasta que en segundo no se presenta a un examen eliminatorio, lo que hace que nunca llegue a terminar su formación como médico, mientras a los demás les cuenta todo lo contrario. Finge, elude, miente. Se convierte en un auténtico experto en la Mentira.

"Él hubiese preferido sufrir de veras un cáncer que la mentira -pues la mentira era una enfermedad, con su etiología, sus riesgos de metástasis, su pronóstico reservado-, pero el destino había querido que contrajese la enfermedad de la mentira, y no era culpa suya haberla contraído."

Durante once años se matriculará en el segundo curso sin aprobarlo nunca, viviendo del dinero de sus padres, sin que ellos sospechen nada puesto que él se dedica a administrarlo. Se casará, tendrá dos hijos, y aparentará ser un investigador reputado en la Organización Mundial de la Salud. Pasará los días en los aparcamientos, descansos de las autopistas, asistiendo a alguna conferencia en la OMS para el público, en fin, viendo pasar el día.

“...el vacío total que rodeaba su impostura. No había nada detrás de su doble vida. Ni un vicio, ni una perversión sexual. Simplemente deambulaba”.


Algunos dirán que es un vividor, otros que está enfermo, otros que es un psicópata. Pero Jean-Claude aparenta ser un buen hombre, tímido, modesto, con una gran carrera, querido por sus vecinos y respetado en su comunidad. Dicen que la mentira tiene las patas muy cortas. Pues en este caso, fueron muy largas, tan largas que permitieron a Jean-Claude caminar durante 18 años sin que nadie le descubriese.

Me pasó una cosa muy curiosa con esta historia. Pese a saber que era una historia real no busqué nada sobre sus protagonistas antes de leerla. Sabía todo lo iba a pasar porque la sinopsis del libro ya lo relata, no hay un misterio que descubrir ni nada de eso. Lo esencial de todo es que estamos leyendo, en realidad, la biografía de una vida. En mi cabeza me hice una imagen de Jean-Claude sin haber visto una foto suya. Y es muy extraño, que cuando vi su foto en google, era tal cual. Era igual a cómo me lo había imaginado. No he caído en la trampa de ponerla en esta reseña, para que aquél que quiera hacer el mismo experimento que yo, pudiese hacerlo.

"Los psiquiatras hablan de conducta "ordálica", lo que quiere decir que ha confiado su suerte al destino."

Pero como todas, esta historia también tiene un final. Por acontecimientos aislados sus mentiras están a punto de ser descubiertas. Y él decide suicidarse, un proyecto que tiene hace mucho en la mente, pero que nunca ha llegado a realizar. Su razonamiento, sin embargo, acabó por fallarle. Termina creyendo que no lo debe hacer, que debe evitarles a sus seres queridos el mal trago de conocer la realidad de su vida y mata a su mujer, sus hijos, sus padres y al perro de éstos. Y así es como se inicia este libro. Con la muerte de esas personas.

Lo que más me ha impresionado es como poco a poco se desgrana la historia de Jean-Claude. Iremos siguiendo su declaración en el estrado, iremos viendo como la mentira, la estafa y luego la muerte marcan a esa persona. Yo personalmente me he planteado mucho esto de la mentira piadosa. Todos la utilizamos, todos lo hemos hecho alguna vez. ¿Pero nos define? No lo sé.

"Cuando hacía su entrada en el escenario doméstico de su vida, todos pensaban que venía de otro escenario donde interpretaba un papel distinto, el del hombre importante que recorre el mundo (...). Pero no existía otro escenario (...). Fuera, se encontraba desnudo. Volvía a la ausencia, al vacío, al blanco, que no eran un percance de ruta sino la única experiencia de su vida."

Desde luego es una historia que sobrecoge y sobrecogió en su momento a la sociedad francesa. Me gustó cómo ha tratado el tema el autor. Me gustó como el propio Emmanuele Carrère se cuestiona a si mismo por tener el interés en ello, por cartearse con el autor de unos hechos tan escabrosos, como hasta se plantea si hay una "amistad" y lo que esto dice de él. Pero todos caemos en la trampa de interesarnos por una historia que no debería ser interesante. Incluso yo al leer este libro.

Se me está alargando la reseña, lo siento, pero esto es más que un simple comentario. Es la crónica de unos hechos reales. Al buscar en google sobre ello, vi que, incluso, hay dos películas, una francesa "El Adversario", que es totalmente fiel y otra española "La vida de nadie", que es una adaptación. Vi la primera y me sentí hipnotizada al ver en carne y hueso lo que me había imaginado en mi cabeza. Os recomiendo también la película porque es una gran reproducción de lo hechos y si nos os animáis con el libro es una buena sustituta.
 
Y me gustaría terminar esta reseña tal y como empezó, con el título del libro. Remite a Apocalipsis 12,7, donde se denomina al Diablo “El Adversario”, que “engaña al orbe entero”. Muy bien elegido. Supongo que todos tenemos una lucha interna, con nuestro propio adversario interior. Pero en caso de Jean-Claude ganó su otro yo.

En fin, es una lectura incómoda y no sé si os va a gustar pero recomiendo este libro a todos. ¿Alguien se atreve?

"Pensé que escribir esta historia sólo podía ser un crimen o una plegaria". Emmanuele Carrère




Por Nitha

Reto Nos gustan los clásicos 2018

Este año Nynia y yo tenemos ganas de comernos el mundo con los retos. Y éste es uno de esos que nos gustan y mucho. Lo organiza el Lector Indiscreto y se trata del Reto Nos Gustan los Clásicos. Y lo cierto es que nos gustan y mucho.




Se trata de leer y reseñar siete novelas consideradas como clásicos, que ya en las bases se detalla qué criterios se han de seguir para ello; que hayan sido publicadas antes de 1990 y que hayan tenido cierta continuidad en el tiempo.

Podéis consultar las bases aquí.

Iremos publicando las reseñas a lo largo del año, incluyéndolas en una lista en esta entrada con su correspondiente reseña.

Nuestras lecturas:
1. La Abadía de Northanger por Jane Austen (reseña) Año de publicación: 1817
2. Stanley y las mujeres por Kingsley Amis (reseña) Año de publicación: 1984
3. Madona con abrigo de piel por Sabahattin (reseña) Ali Año de publicación: 1943
4.
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7.
A ver si lo conseguimos y descubrimos nuevas historias que perduran en el tiempo.

Por Nynia y Nitha

Años de sequía por Jane Harper







Editorial: Salamandra Black
Nº Pág.: 368 pág.
Género: Thriller, Suspense
Primera edición: Octubre 2017









Volver a Kiewarra, pequeña comunidad al sureste de Australia, es lo último que el investigador de delitos financieros Aaron Falk desea. Y no sólo por el sol abrasador y la sequía pertinaz que han dejado al ganado famélico, a los granjeros desesperados y a la población desquiciada, sino también por el temor a que su presencia reavive las heridas que su precipitada partida dejó abiertas veinte años atrás. Sin embargo, cuando le comunican que Luke Hadler, su amigo de la infancia, y su familia han muerto de forma violenta, presuntamente en un acto de parricidio y posterior suicidio, se siente obligado a regresar. Recibido con manifiesta hostilidad, Falk se propone no quedarse más de un par de días, pero las súplicas de los padres de Luke para que intente aclarar las circunstancias de la muerte de su hijo harán que reconsidere su decisión. Así, mientras colabora de forma extraoficial con el sargento Greg Raco, el jefe de policía local, Falk se verá obligado a encarar los fantasmas de su oscuro pasado y a enfrentarse al odio visceral que todavía le tienen algunos vecinos del pueblo.


Cogí este libro por casualidad. Me gustó la sinopsis, me gustó el elemento de la sequía y me gustó el sitio en el que transcurría, Australia. Supongo que es ese Sexto Sentido Lector que le empuja a uno cuando ve un libro desconocido. El caso es que fue un gran acierto, una de mis mejores lecturas del 2017 y que, humildemente, propongo para el reto Serendipia.

Nos encontramos en un pueblo australiano, lejos de todo, Kiewarra, en medio de una sequía muy grave que está asolando la región desde hace un año. En una sociedad rural que vive de la agricultura y sobretodo de la ganadería esto es una catástrofe. El dinero desaparece, las personas se vuelven irascibles y pasan cosas fuera de lo común. Una de ellas es la muerte de Luke, su mujer Karen y su hijo Billy, que una mañana aparecen asesinados en su granja. Los únicos testigos de todo son la bebé Charlotte y las moscas.

"No se puede decir que la muerte fuera una novedad en esa granja, y las moscardas no sabían distinguir. Para ellas, apenas había diferencias entre los restos de un animal y un cadáver humano."

Por muy tétrico que pueda parecer es un inicio que engancha mucho. A las personas "normales" nos gustan las cosas que se sitúan fuera de lo habitual y qué hay más raro en este mundo, que lo macabro.
Y en este clima, en el funeral, aparece Aaron Falk, nuestro protagonista, el mejor amigo de Luke en su adolescencia.

Aaron es un hombre solitario, uno que guarda una pena y un trauma en su interior que fue el causante de que tuviera que abandonar Kiewarra. Ya desde el principio se intuye que el pasado de Aaron es tan oscuro como lo es el asesinato de Luke y su familia. Y son los padres de su mejor amigo muerto los que le piden que se quede e investigue el asesinato de su hijo, nuera y nieto. Porque Aaron es policía. Pues sí, paradojas en la vida, el que tuvo que marcharse de su puedo acusado de un delito ahora persigue a los delincuentes.

Y aunque Aaron no se dedica a los delitos de sangre sino a los delitos económicos, accede y junto con el sheriff del pueblo, Raco, empieza con sus pesquisas. Es en este momento cuando aparece, desde mi punto de vista, la genialidad del libro. Mientras vamos buceando en el crimen, conoceremos el pasado de Aaron, Luke, Ellie y Gretchel. Un cuarteto de adolescentes que se deshace con la muerte de Ellie y que se ve más diezmado aún cuando Aaron se convierte en el principal sospechoso. Así que en realidad vamos viendo como son dos los crímenes que se intentan resolver a la vez.

"- Hazte esa pregunta antes de salir corriendo para Melbourne. Tú y yo ocultamos la verdad: los dos. Si yo soy culpable, tú también."

Lo cierto es que después de las lecturas de este año pasado, me he dado cuenta que los libros que más me gustan son los llamados por mí "libros cebolla", que tienen capas y capas, que al final se entrelazan todas las tramas y le dan sentido al todo. Años de Sequía es un claro ejemplo de ello. Además, nos encontraremos con personajes muy bien caracterizados, con unos caracteres bien definidos y con una trama muy bien estructurada. Iremos conociendo la historia principal y a la vez, en letra cursiva, la autora nos irá desvelando sucesos del pasado, la historia de Luke y Ellie.

Y cuando seamos lo suficientemente sagaces para saber quién es el "malo", también en esa misma letra cursiva, conoceremos todo de él. Esto es algo que me gusta, que la autora no nos deje con las dudas, que podamos conocer todos los hechos.

Recomiendo encarecidamente esta novela a todo amante del thrillers, de las novelas donde el reto es encontrar al culpable. Es una pena que aún no haya llegado con la debida promoción a España, mientras en Australia, Reino Unida y EEUU es ya todo un éxito de ventas. ¿Os atrevéis a unirse a todos esos lectores?

Decían que la sequía podía acabar aquel invierno. Y, por el bien de todos, Falk deseó que esa vez no se equivocasen. El río seguía desaparecido y confió en que algún día apareciese de nuevo. 




Por Nitha

Reto Serendipia Recomienda 2018

Llevo ya unos cuantos años participando en retos pero siempre a título personal. No lo he puesto nunca en el blog y como en la mayoría de los retos uno ha de tener un blog pues tampoco lo he publicado en las páginas de los organizadores. Este año me apetece cambiar esto, porque es divertido y porque te hace salir de tu zona de confort.

Serendipia organiza cada año un reto sencillo pero que cumple esas premisas, así que me animo a ello. Lo hago a título personal y sin obligar a Nynia a participar. Ella ya sabe que soy muy entusiasta con todo aquello que tenga que ver con la lectura, pero me encanta cuando se enrola conmigo en lo desconocido. Ahí va:



Podéis ver las bases aquí.

En la Primera Fase se trata de recomendar tres libros que te hayan gustado y una explicación breve del por qué. No vale recomendar libros conocidos y queridos por todos porque a casi todos nos gusta Harry Potter o los Pilares de la Tierra.

Nuestras tres recomendaciones son:

1. Los días iguales de cuando fuimos malas por Inma López Silva. 
Género: Ficción.
La recomiendo porque nunca se ha visto una concentración de personajes más diferentes e interesantes en un escenario tan exótico como una cárcel. Bien escrita, muy interesante, diferente a cualquier cosa que se haya leído antes.

2. Cuernos por Joe Hill. 
Género: Terror/Thriller
(Reseña)
La recomiendo porque aunque es un libro calificado como del género del terror, a mí en realidad me pareció una historia de amor con tintes de suspense y cierto trasfondo teologíco. Permite salir de la zona de confort pero seguir leyendo sobre lo que son todos los libros, bonitas historias de personas corrientes.

3. Años de sequía por Jane Harper. 
Género: Thriller.
(Reseña)
La recomiendo porque es un thriller de esos que no puedes parar de leer que no tuvo demasiada publicidad pero que es de lo mejorcito que uno puede encontrar. Ambiengtado en un entorno inusual como es Australia supone ya conocer paisajes diferentes, y ambientado en medio de una sequía grave y prolongada, muestra como la falta de agua puede desquiciar a las personas.

Las reseñas no están publicadas puesto que en 2017 el blog ha estado en standby por motivos personales. Pero en breve las tendréis porque estos libros lo valen.

En la Segunda Fase debemos elegir tres libros de todos los recomendados, leerlos y reseñarlos. A continuación incluiré mis opciones y enlazará a las reseñas correspondiente. He decidido apuntar más de tres porque las propuesta son muy buenas y espero leerlos todos:

1. Eleanor Oliphant está perfectamente por Gail Honeyman (Reseña)
Recomendado por Libros que hay que leer

2. La librería del sr. Livingstone por Mónica Gutiérrez 
Recomendado por Mis lecturas y más cositas

3. El lector por Bernhard Schlink
Recomendado por Cabalgando entre libros

4. El guerrero a la sombra del cerezo por David D. Gil
Recomendado por Las Inquilinas de Netherfield

5. La hija del tiempo por Josephine Tey (Reseña)
Recomendado por Un libro en un tris 

6. El presagio de Horus de Beatriz G. López.
Recomendado por Misterios de Escritora 

Por Nitha

El día que se perdió la cordura por Javier Castillo







Editorial: Suma de Letras
Nº Pág.: 456 pág.
Género: Thriller, Suspense
Primera edición: Febrero 2017










«A veces el destino nos pone a prueba para que sepamos que existe».


Centro de Boston, 24 de diciembre, un hombre camina desnudo con la cabeza decapitada de una joven. El doctor Jenkins, director del centro psiquiátrico de la ciudad, y Stella Hyden, agente de perfiles del FBI, se adentrarán en una investigación que pondrá en juego sus vidas, su concepción de la cordura y que los llevará hasta unos sucesos fortuitos ocurridos en el misterioso pueblo de Salt Lake diecisiete años atrás.

Con un estilo ágil lleno de referencias literarias -García Márquez, Auster, Orwell o Stephen King- e imágenes impactantes, Javier Castillo construye un thriller romántico narrado a tres tiempos que explora los límites del ser humano y rompe los esquemas del género de suspense.


Éste fue mi último libro de 2017. Uno que descubrí por casualidad, leyendo un stories en Instagram de una chica con la que tengo un gusto afín en cuanto a los libros. Dijo que no podía dejar de leer y que estuvo toda la noche levantada para terminarlo. Y cuando me cuentan algo así pues tengo que comprobarlo por mi misma. Así que heme allí, empezando esta novela la mañana del 24 de diciembre. Lo curioso de toda historia es que, si habéis echado un vistazo a la sinopsis, el libro también empieza un 24 de diciembre. ¿Coincidencia? ¿Destino? No lo sé. Yo me lo tomé como un buen presagio.

El libro empieza con un hombre caminando desnudo con una cabeza decapitada de una joven por el centro de Boston y con la policía deteniéndolo y, en vista de su nula colaboración, lo único que pueden hacer las Fuerzas del Estado es confiarlo a un examen psiquiátrico. Más adelante sabremos que se llama Jacob y que tiene una historia que contarnos. Una historia que empieza hace diecisiete años.

Pero nada es tan simple porque hay otras voces, otros narradores. De hecho, la trama se desarrolla en tres tempos. A parte de Jacob, otra de nuestras protagonistas será Amanda Maslow, una adolescente de 16 años a la que sus padres la han obligado a venir de vacaciones a Salt Lake, un retiro soñado de la burguesía, allá por el año 1996. Y sí, estamos 17 años antes de que Jacob aparezca en el centro de Boston. Paradójicamente todo en este libro está relacionado.

Y además, para complicar la trama, hay otras voces, otros tempos. El autor nos irá contando a cuentagotas los sucesos que le ocurrieron a Jacob unos días antes de aparecer desnudo y ensangrentado con una cabeza. Taambién conoceremos paralelamente los que le sucedió y sucede al aparentemente inofensivo Dr. Jenkins, personaje crucial en toda la trama. Y, por último, conoceremos a un personaje oscuro que vive en medio del bosque y ejecuta órdenes macabras y tienen mucho que ver con la historia de Jacob y Amanda.

"En algún lugar del bosque (...) una silueta encapuchada salió de una cabaña de madera con un hacha en las manos y se adentró entre los árboles.
Minutos después, se oyó un grito desgarrador."

Generalmente no suelo hacer unas sinopsis tan largas cuando reseño un libro pero creo que en este caso toda la trama se lo merecía. Así se puede comprobar lo complejo que es todo pero a la vez es muy sencillo de leer. Es de admirar, que siendo la primera novela de este autor, Javier Castillo ha conseguido hilvanar tan bien todos los hilos y os digo con toda rotundidad, que fue lo mejorcito que he leído en todo el año 2017.

A medida que se suceden los hechos iremos conociendo los personajes, de dónde vienen, a dónde van, cuál es su propósito y cuál es su lugar en la historia. Cada capítulo lleva al siguiente y siempre con ganas de saber más. En mi caso, llevaba unas semanas del llamado "bloqueo del lector" y este libro me curó en dos días. Pese a las fiestas me lo terminé en nada. Así que os lo recomiendo muchísimo.

"Todo en la vida tiene un por qué, pero sólo se conoce cuando miras hacia atrás."

No quiero explayarme demasiado sobre nada más, para no estropear las sopresas que os encontraréis por el camino. Sólo advertiros que también hay una segunda parte. Yo no lo sabía. Pero ya está a la venta, así que no os tendréis que esperar, como me pasó a mí, para continuar leyendo la historia de la familia Maslow, en la que seguro que Jacob tendrá mucho que ver. O eso espero.

Y por último, me gustaría mostrar mis felicidad por el hecho que una novela totalmente desconocida, de un autor que no tenía apoyo de nadie y que decidió autopublicarse haya podido llegar tan lejos. El fenómeno boca/oreja o boca/boca (como prefiráis) funciona y estoy muy feliz de haber descubierto este libro. Nada me produce más satisfacción que coger una novela al azar, por recomendación, sin conocer de nada al autor y acertar. Es como encontrar un tesoro. Os invito a hacerlo también. Y es que cómo no puede gustar una prosa con fragmentos así:

"En aquel momento no lo dudé ni un segundo. Tuve claro lo que tenía que hacer. Cambiaría el mundo, movería el cielo, y esperaría una eternidad para recuperar su recuedo, su sonrisa. Sobre todo para recuperar la cordura, para redimir mi culpabilidad y para entender el sentido de todos estos años."




Por Nitha

La Ley del menor por Ian McEwan






Editorial: Anagrama
Nº Pág.: 216 pág.
Género: Narrativa
Primera edición: 2015







Acostumbrada a evaluar las vidas de los demás en sus encrucijadas más complejas, Fiona Maye se encuentra de golpe con que su propia existencia no arroja el saldo que desearía: su irreprochable trayectoria como jueza del Tribunal Superior especializada en derecho de familia ha ido arrinconando la idea de formar una propia, y su marido, Jack, acaba de pedirle educadamente que le permita tener, al borde de la sesentena, una primera y última aventura: una de nombre Melanie. Y al mismo tiempo que Jack se va de casa, incapaz de obtener la imposible aprobación que demandaba, a Fiona le encargan el caso de Adam Henry. Que es anormalmente maduro, y encendidamente sensible, y exhibe una belleza a juego con su mente, tan afilada como ingenua, tan preclara como romántica; pero que está, también, enfermo de leucemia. Y que, asumiendo las consecuencias últimas de la fe en que sus padres, testigos de Jehová, lo han criado, ha resuelto rechazar la transfusión que le salvaría la vida. Pero Adam aún no ha cumplido los dieciocho, y su futuro no está en sus manos, sino en las del tribunal que Fiona preside. Y Fiona lo visita en el hospital, y habla con él de poesía, y canta mientras el violín de Adam suena; luego vuelve al juzgado y decide, de acuerdo con la Ley del Menor.


Este libro (como la gran mayoría que llega a mi manos) fue un precioso regalo de alguien muy, muy querido para mí, y además, de alguien que me conoce a la perfección. Una de las grandes pasiones de mi vida es el Derecho, y por favor, permitidme que lo ponga en mayúsculas. Y este libro, por lo que se refiere a la parte que trata del Derecho, cumple ampliamente mis expectativas.

"Era pasión, no devoción, lo que le faltaba"


El libro nos introduce en la vida de la Jueza Fiona, y su situación sentimental respecto a su marido, que un día, de repente, le pide “permiso” para tener una aventura con una chica mucho más joven que él. Este hecho provoca interminables diálogos internos en la mente de Fiona, que desde mi opinión, son totalmente innecesarios. Me explico: es totalmente prescindible lo que suceda en el ámbito personal en la vida de la Jueza, porque no afecta en lo más mínimo en la decisión que toma respecto al menor. Además, tengo una pequeña crítica más: para la gente que no le gusta el Derecho encontrará el libro un pelín pesado cuando la Jueza repasa una abundante jurisprudencia, y en cambio, a mí me desespera cuando un autor describe en exceso cualquier pequeño detalle, cosa que otros lectores aprecian enormemente, y en algunos capítulos sucede en este libro.

"O empezamos a vivir de nuevo, a vivir de verdad, o renunciamos y aceptamos la desdicha desde ahora hasta el final"

Lo más importante del libro es la decisión que debe tomar Fiona respecto a un caso que llega a su Juzgado sobre el joven Adam, un adolescente, a punto de cumplir 18 años, enfermo de leucemia, criado en una familia de testigos de Jehová, que tanto él mismo como su familia no permiten que los médicos le realicen una transfusión de sangre. En ese momento, se abre ante Fiona el dilema: ¿respeta la decisión de Adam de morir, o en cambio, prevalecerá intentar que se cure en contra de su voluntad?

"Cuando usted vino a verme yo estaba realmente decidido a morir"

No os desvelaré la decisión final de Fiona, que ha de dictar sentencia rápidamente, pues el tiempo corre en contra de Adam. Solamente os comentaré que en un buen libro, igual que sucede en la vida real, cualquier decisión tiene consecuencias. 


¿Os habéis enterado que la Jueza Fiona está a punto de dictar una sentencia crucial? ¿No? Seguidme antes que las puertas de la sala se cierren. Es el momento. En pie, entra la Jueza a la sala.




Por Nynia