28 de marzo de 2018

El Domingo de las Madres por Graham Swift


Título: El Domingo de las Madres
Autor: Graham Swift
Editorial: Anagrama
Nº Pág.: 168 pág.
Género: Romance, Ficción
Primera edición: marzo 2017










Inglaterra, 30 de marzo de 1924. El Domingo de las Madres. Una jornada en la que las criadas vuelven a sus casas para visitar a sus familias. Pero Jane Fairchild, de veintidós años y que trabaja para los Niven, es huérfana, y pasa ese día de un modo muy distinto. Se cita con su amante, Paul Sheringham, el único hijo vivo de los vecinos de los Niven, que han perdido a los otros en la guerra. Jane y Paul llevan años de relación clandestina, pero ha llegado el momento de dejarlo, porque él va a casarse con una chica de su clase social dentro de dos semanas. La pareja hará el amor por última vez, pero después de despedirse sucederá algo inesperado que cambiará para siempre la vida de ella... En los años que le quedan por delante, Jane acrecentará su interés por la lectura–a través de los libros de Conrad–, trabajará en una librería de Oxford y con el tiempo se convertirá en una novelista de éxito, en una forjadora de ficciones. Pero nunca olvidará lo sucedido aquel 30 de marzo de 1924.


Tengo la teoría de que a los que nos gusta este hobby de la lectura se nos desarrolla un sexto sentido que nos permite tener unas percepciones acerca de un libro, como una intuición. Muchas veces por la sinopsis podemos intuir un final o durante la lectura saber cómo es probablme que termine una novela. Pues bien, en este caso mi sexto sentido me ha fallado estrepitosamente. Cuando leí la contraportada de El Domingo de las Madres algo me dio a entender ciertas cosas que al final no han sido tales y, con esto lo que quiero decir es que, Grahan Swift me ha dado una gran sorpresa, un giro que no me esperaba.

Pero empecemos por el principio. 30 de marzo de 1924. Una jornada llamada El Domingo de las Madres, el día que en cierta parte de Inglaterra se le concede a los criados como libre, el día que todos los sirvientes generalmente visitan su familia, las mujeres ayudan a sus madres, los hombre visitan sus casas. ¿Pero qué hacer cuando eres una huérfana? Este es el caso de nuestra protagonista, Jane Fairchild, una joven de veintidós años que trabaja en una casa solariega como criada. Pese a su condicón es lista, sabe leer y escribir, cosa que para la época era inusual. Así que se dispone a pasar el domingo con un libro, holgazaneando en algún prado y disfrutando de un día de primavera que evoca el verano.

"¿Qué otra cosa podría hacer? (...) La gente leía libros ¿no?, para huir de sí misma, para escapar de los problemas de la vida".

Pero entonces en la casa en la que presta sus servicios llama Paul Sheringham, el hijo de los vecinos de sus propios señores, los Niven. Sí, Jane y Paul tienen una aventura, algo bastante común en la época. Es una relación clandestina, una relación entre un hombre de buena familia y una criada, pero aunque ninguno lo reconozca es una historia de amor. Llevan más de cuatro años viviendo su doble vida pero, llegado el momento, Jane irá a ver a Paul en su casa y harán el amor por última vez. Un acto con sabor a despedida pues Paul se casa en dos semanas. Los dos así lo asumen. 

Me ha dado la impresión de ser una novela desordenada pero con una estructura interna muy bien pensada. Voy a intentar explicarme sobre este punto porque sin duda es uno de los encantos de El Domingo de las Madres. Casi todo el libro nos describe la escena entre los dos amantes, su desnudez, sus gestos, su relación pero a la vez nos va contando cosas sobre su pasado, sobre su futuro siempre des del punto de vista de Jane. Sí, ella es una criada, pero tiene una mente muy aguda y elaborada y muchas veces llama atención sobre ciertos detalles que alguien de su condición no se daría cuenta. Por ejemplo, me ha encantado la alusión a las palabras. Utiliza ciertas "palabrejas" que no forman parte del "vocabulario" de una criada y ella misma lo pone a relucir. Toda la novela es un pensamiento, el pensamiento de Jane, concatenando sus ideas, sus sentimientos, qué piensa sobra tal o cual cosa, cómo afronta su despedida de Paul...

"Y amante secreta. Y amiga secreta. Él se lo había dicho en una ocasión: "Eres mi amiga, Jay." Se lo había dicho en un tono tal de declaración... Y ella había sentido como un vahído. Jamás le habían dicho eso; nadie le había llamado así nunca, y de forma tan decisiva..."

Mientras lo leía iba pensando en adjetivos como tranquila, sosegada, perspicaz, directa... Me transmitió paz y realidad. Me sentí identificada con Jane. La comprendí. Me rebelé contra su condición mucho antes de que lo hizo ella. Pero ella también fue valiente. Abandonó a los Niven seis meses después de ese 30 de marzo y consiguió convertirse en una novelista de éxito. Cambiar su vida. Una suerte de Cenicienta moderna. Y todo porque ese día fue una catarsis, ese día, como dice la sinopsis "sucederá algo inesperado que cambiará para siempre la vida de ella..."

Me ha gustado mucho como el autor pone de manifiesto que pese a la condición de unos y otros todos somos iguales llegados cierto punto. Antes la cuestión era criado/señor, ahora puede ser rico/pobre pero cuando nos quitamos la ropa, cuando disfrutamos de nuestros cuerpos somos iguales. La carne toca la carne. El sexo, el amor nos pone en el mismo nivel. Y Jane, pese a ser quién es, no se limita a si misma. Es consciente de su poder sobre Paul, disfruta de ello hasta donde se permite hacerlo. Realmente es exquisita la forma de contarlo. Tan pocas páginas y tanta belleza.

"Y nunca -en los años de..., ¿cómo llamarlo?, ¿intimidad?, ¿libertad recíproca?- habían estado tan desnudos.
Regálate los ojos, había osado pensar ella, como una belleza instalada en el lecho de forma clandestina. ¿Era ella una belleza? Tenía los nudillos enrojecidos y las uñas gastadas de los de su clase. (...) Y sin embargo había llegado a sentir algo de la imperiosa impudicia de él, como si fuera él el sirviente que le traía un cigarrillo".


Por Nitha


25 de marzo de 2018

El fuego invisible por Javier Sierra





Editorial: Planeta
Nº Pág.: 480 pág.
Género: Intriga
Primera edición: 2017







David Salas, un prometedor lingüista del Trinity Collage de Dublín, se encuentra, después de aterrizar en Madrid para pasar sus vacaciones, con Victoria Goodman, una vieja amiga de sus abuelos y con su joven ayudante, una misteriosa historiadora del arte. Ese hecho trastocará sus planes y lo empujará a una sorprendente carrera por averiguar qué ha sucedido con una de los alumnos de la escuela de literatura que regenta lady Goodman. Para su sorpresa, la clave parece esconderse en el mito del grial y su vinculación con España.

Remotas iglesias románicas de los Pirineos, colecciones de arte en Barcelona, libros antiguos y extraños códigos en piedra se alinean en una trama llena de intriga que nos hará pensar sobre el origen de toda inspiración, literatura y arte verdaderos."


Os traemos un nuevo reto de la mano del increíble autor Javier Sierra. Ya hemos reseñado algún otro libro de este gran escritor en este blog, y sin duda, su última publicación da la talla para ser una de sus grandes novelas.

En esta ocasión viajaremos de la mano de David Salas, un lingüista irlandés, que se dirige a España espoleado por su jefa y su madre para, supuestamente, seguir la pista de una colección de libros valioso para la Universidad donde trabaja. No obstante, como irá descubriendo poco a poco, este encargo es solo un pretexto para que forme parte de un protegido grupo de eruditos guiados por Victoria Goodman, una antigua amiga de la familia.

"La motivación para escribir un bueno libro la da el tener algo importante que contar. Vete a España. -Regresó tenaz a la idea-. Respira aires diferentes. Busca el libro de Caramuel. Y, de paso, échales un vistazo a tus raíces. Uno, si no es necio ni ciego, siempre termina por encontrar cosas importante en ellas. Pero sobretodo, escribe, escribe y escribe. Escríbelo todo. Mal o bien. No importa."

Nuestro protagonista no está muy seguro de querer formar parte de la aventura de la búsqueda del "fuego invisible" que persigue dicho grupo, pero tampoco puede dejar de lado la curiosidad que le despierta. Y, no nos engañemos, siempre hay una mujer por el medio que hace la búsqueda de la verdad mucho más interesante. Y, para David, definitivamente Paula Esteve es el detonante que inclina la balanza. 

La historia se desarrolla siguiendo un misterio tras otro, y viajando a distintos lugares de España, a fin de poder resolverlos, pasando por sitios tan emblemáticos como Madrid, Valencia, Aragón o Cataluña. Si os encantan los misterios que están relacionados con la religión y el arte, sin duda éste es vuestro libro (otra vez). Y por ello, os merecéis que nos os cuente de que se tratan estos misterios: lo más bonito es ir descubriéndolos uno a uno, a través del tempo que marca el autor. Es, simplemente, mágico.

¿Puede añadirse algo para aún ser mejor? ¡Pues si! ¿Qué tal si te persiguen sin descanso? Pero, ¿quién?, ¿por qué? Ah... estas preguntan forman parte del gran enigma que mueve esta historia.

"Escribir es un oficio peligroso. [...] Terminas oyendo voces que susurran cosas. Acabas viendo lo que los otros no ven y resulta difícil no enloquecer."

Y por supuesto, como en otras obras de este grandísimo autor, siempre hay un toque que parece ficción que te crea la duda de si es realmente ficción o es una verdad que solamente unos pocos privilegiados pueden tocar. Este es regusto que siempre me queda al terminar uno de sus libros: cuánto de verdad hay en sus fantasías y cuanto de fantasía hay en sus novelas.

"Deja que tu alma vuele..."

Me sobra una entrada para el MNAC, ¿lo has visitado alguna vez? ¿No? Pues entra conmigo, merece la pena que veas la colección de arte romántico que alberga. Además, siempre me puedes ayudar a buscar lo que necesito encontrar... Ya verás, confía en mi, no te arrepentirás.


Nynia

www.javiersierra.com

22 de marzo de 2018

Refugio por Terry Tempest Williams


Título: Refugio
Autor: Terry Tempest Williams
Editorial: Errata Naturae
Nº Pág.: 422 pág.
Género: Biografía, Novela Ecologista
Fecha de publicación original: 1991
Primera edición: febrero 2018







Utah, primavera de 1983. El crecimiento del agua del Gran Lago Salado alcanza niveles nunca vistos que amenazan el santuario de aves. Garzas, búhos o garcetas, cuyo estudio y compañía han acompasado la existencia de Terry Tempest Williams, son las primeras víctimas. El Gran Lago Salado es naturaleza al pie de la ciudad, una ribera movediza que siembra el caos en las carreteras. Islas demasiado inhóspitas y remotas para ser habitadas. Agua en mitad de un desierto, pero tan salada que no podemos beberla. El Gran Lago Salado es de las aves, su refugio irreemplazable. Los humanos, los políticos, los ingenieros, buscan soluciones, pero piensan más en sus infraestructuras y comodidades que en las necesidades y derechos de sus auténticos y alados habitantes.
Mientras se enfrenta al declive de estas especies, Terry descubre que su madre padece cáncer, al igual que ocho miembros más de su familia antes que ella: son «el clan de las mujeres de un solo pecho». Todo ello parece una consecuencia de los ensayos nucleares realizados en el cercano desierto de Nevada. Así, mientras acompaña a su madre en la enfermedad, Terry se sumerge en una investigación sobre los devastadores efectos de la lluvia radioactiva.


Tenía muchas ganas de escribir esta reseña pero ahora que me encuentro aquí no sé exactamente por donde empezar. Normalmente empezaría por el argumento pero creo que haciéndolo así no le haré justicia a este libro. Empecemos pues a decir que no es una novela de ficción sino que se trata de las memorias de la autora de una época muy concreta, situada en 1980 y 1989. Además también es un libro que se encuadra en la llamada literatura nature writing, aquella que aboga por la conservación de la naturaleza, denuncia los ataques contra el medio ambiente y nos anima a cambiar nuestra actitud al respecto de forma totalmente indirecta y sutil.

"Como hemos olvidado nuestro parentesco con la tierra, nuestra afinidad con los demás se ha debilitado. Evitamos asumir responsabilidades y compromisos. Optamos por mantenernos ocupados, que es muy distinto de estar comprometidos. En este país, el tiempo es oro".

Como no podría ser de otro modo, nuestra protagonista es la misma Terry Tempest, una mujer independiente, amante de las aves, residente en Utah y vecina del Gran Lago Salado (Great Salt Lake). A sus diez años su abuela se la llevó de excursión a un Refugio de Aves Migratorias y desde entonces esa niña se enamoró de la ornitología, de los habitantes alados del planeta. Ya de mayor su trabajo también está relacionado con su pasión. Pero Terry es más que eso, es también hija de una mujer extraordinaria que a la edad de treinta ocho años sufrió su primer cáncer de mama, y que, cuando empieza este libro es diagnosticada con un segundo tumor maligno.

La historia que nos cuenta la autora es un cruce de dos mundo. Uno, el de la soledad de Terry, sus visitas al Gran Lago Salado, al Refugio (su refugio), la observación de las aves, sus reflexiones, los cambios climatológicos y los provocados por el ser humano y cómo toda acción tiene una reacción de la que ni si quiera nos damos cuenta. El segundo mundo es más oscuro, es el de Terry viviendo la enfermedad con su madre, con su familia, compartiendo el dolor y la esperanza, esa que nunca se pierde pero que en los años ochenta era muy complicado que llevara a uno a un final feliz.

No es sólo esas dos historias que se cruzan, es la manera de contarlo lo que me ha encandilado. Hay veces que uno lee un libro y dice "de lo mejor que he tenido en mis manos" por la trama, por los giros, por los personajes, por que te absorbe hasta que no sabes qué hora es. Pero también hay veces que lees una historia y dices "esto tiene que ser recomendado" por el trasfondo, por el lenguaje, por la forma de contar las cosas. La escritura de Terry Tempest Williams es maravillosa, sosegada, sencilla, clara y directa. No soy muy experta en la literatura ecologista pero me parece algo más sencillo que contar que la lucha contra el cáncer. Y esa segunda cara de Terry es contada tan bien y tan directamente, sin florituras, sin sentimentalismos pero a la vez con ellos.

Este texto es una creación de Devoradora de libros y no está permitida su copia.
"Un individuo no contrae cáncer: lo contrae la familia entera".
Este texto es una creación de Devoradora de libros y no está permitida su copia.

Tengo la impresión de que no me estoy explicando del todo bien sobre Refugio. Creo que lo que quiero transmitir es que este libro me ha hecho sentir, reflexionar y que me lo he leído en dos sentadas. Ya sea por Diane, madre de Terry, que es una mujer muy fuerte y que tiene unas frases muy acertadas; ya sea por la propia Terry con la que he vivido la angustia de la subida del Gran Lago Salado que lo inunda todo a su al rededor. Cada vez que empezaba un nuevo capítulo, con nombre de ave e indicación de la altura del agua, sentía dos necesidades: buscar la foto del alado en cuestión y sentirme compungida por esta permanente crecida, imaginarme qué más quedaría inundado.

En realidad, no es sólo una biografía, es la historia de la familia de Terry, familia educada en la fe mormona con sus tradiciones y peculiaridades. Esto también me ha parecido muy interesante ya que conozco poco sobre esa religión en cuestión. Y me ha gustado que la autora, una persona educada en este entorno y pese al papel secundario de la mujer (como en todas las religiones) se cuestiona cosas y aboga por el papel de la mujer, de la madre, del Cuerpo Celestial.

Perdonen por esta reseña tan larga pero no puede acabar sin escribir una cosa más. Tengo cierta fijación con el tema de la energía nuclear. Hace ya unos años reseñé Voces de Chernóbil de Svetlana Alexievich que recomiendo encarecidamente a todo el que me escuche y en Refugio también se trata este tema. Por todos es conocida la imagen de las pruebas nucleares en el desierto de Utah y de Nevada y la propia autora apunta a que ésta sea la causa de que ella forme parte del Clan de las Mujeres de Un Solo Pecho. Es perdonable todo el desconocimiento pero en la época en la que este libro transcurre es simplemente deleznable que aún pasaran estas cosas. La defensa nacional nunca puede justificar párrafos como el que sigue y con él acabo:

"En la cultura mormona se respeta la autoridad, se venera la obediencia y no el pensamiento obediente. (...) Durante muchos años he hecho justo eso: escuchar, observar y formar en silencio mis propias opiniones, en una cultura que raras veces hace preguntas porque ya tiene todas las respuestas. Pero también he visto a las mujeres de mi familia morir, una por una, muertes ordinarias y heroicas. Nos hemos sentado en salas de espera, esperando recibir una buena noticia, pero oyendo siempre la mala. Yo las he cuidado, he aseado sus cuerpos llenos de cicatrices, y he guardado sus secretos. He visto a las mujeres guapísimas quedarse calvas a medida que les inyectaban ciclofosfamina, cisplatino y doxorrubicina en las venas. (...) Al final, he sido testigo de su último aliento, me he transformado en comadrona del renacimiento de sus almas.
El precio de la obediencia se ha vuelto demasiado alto".

Por Nitha

Esta reseña la incluyo en el reto del Mes de la Novela Familiar pues al fin y al cabo se trata de la historia de Terry y su familia durante una década.

17 de marzo de 2018

Reto Leyendo en el tiempo III Edición

Aquí traigo un reto tardío pero no menos importante. He intentado apuntar a este blog sólo a los retos que creo que podemos cumplir y éste me parece muy difícil pero qué sería de la vida sin un poco de emoción.

Por tercer año consecutivo en el blog Los libros al sol, se ha puesto en marcha el Reto Leyendo en el tiempo. Parece muy sencillo: leer un libro cuya historia principal transcurra en cada una de las décadas comprendidas entre la de 1920 hasta 2010. Aquí os dejo el enlace a la entrada para que podáis echarle un ojo si queréis.


A ver si lo conseguimos. Iré dejando aquí los libros con sus correspondientes décadas.
1920: El domingo de las madres por Graham Swift (reseña)
1930: Sofia Petrovna. Una ciudadana ejemplar por Lidia Chukóvskaia (reseña)
1940: Inmersión. Un sendero en la nieve por Lidia Chukóvskaia (reseña)
1950: La hija del tiempo por Josephine Tey (reseña)
1960: El Coleccionista por John Fowles (reseña)
1970: La Canción de Mbama por Javier Reverte (reseña)
1980: Refugio por Terry Tempest Williams (reseña)
1990: Artículo 353 del Código Penal por Tanguy Viel (reseña)
2000: La luz que perdimos por Jill Santopolo
2010: El fuego invisible por Javier Sierra (reseña)

Por Nitha