La Evolución de Calpurnia Tate por Jacqueline Kelly






Editorial: Roca Editorial
Nº Pág.: 272 pág.
Género: Novela Contemporánea
Primera edición: 2010









Calpurnia Virginia Tate, Callie Vee, es una niña que vive en un pueblo de Texas. A pesar de que su madre insiste en que aprenda a tocar el piano, coser y cocinar, ella está más interesada en lo que ocurre tras la puerta cerrada de la biblioteca, o en el laboratorio de su abuelo. Poco a poco irá ganándose a este señor un tanto huraño y empezará a colaborar con él en sus observaciones del medio natural, aprenderá quién es Darwin, qué son las especies y las subespecies y también lo idiotas que se vuelven los hermanos mayores cuando se enamoran.

 Como ya habréis notado por las reseñas suelo leer libros y géneros muy diferentes. Mientras mi amiguíssima Nynia va a tandas de géneros, yo voy saltando como un conejo que juega a la rayuela. Y heme aquí volviendo a la Novela Contemporánea e incluso, diría yo, infantil. Vamos, que Calpurnia está mucho más cerca de Harry Potter, que de cualquier otra novela adulta y ¡eso me encanta!

"Y yo, Calpurnia, que siempre había odiado mi nombre... ahora resultaba que era nombre refinado, que era música, que era poesía. Que era... increíblemente irritante que nadie de mi familia se hubiera molestado en contarme nada de aquello."

Lo que podría haber sido una lectura pasajera, solo por experimentar, se ha convertido para mí en una fuente de risas y de buen humor. Me lo he pasado demasiado bien con Calpurnia para dejarla ir y, avanzo ya, que voy a por la segunda parte. Además no he sido capaz de reducir el número de citas que había en mi preselección y he decidido tirar la casa por la ventana y ponerlas todas. Una de mis favoritas es esta:

"Cogí el sándwich y Grandes esperanzas y me metí en la cama con una extrema sensación de lujo. Ahhh. Cama, libro, gatito y sándwich. Realmente, todo lo que una necesita en la vida."

Como ya habréis leído en la sinopsis, se trata de una niña de once años que es algo diferente, para la época en la que estamos, concretamente año 1899. Vive en Texas, en el seno de una familia acomodada, con seis hermanos chicos, siendo ella la mediana e única hija, con sus padres, tres sirvientes y el Abuelito, un hombre que les da miedo a los niños. El Abuelito siempre está en la biblioteca o en el laboratoria experimentando, estudiando con aires de caballero del siglo XIX. Y por casualidades de la vida, Calpurnia se arma de valor y decide preguntarle por qué hay dos tipos de saltamontes, una pregunta que nadie le ha podido responder.

Y allí empieza una entrañable relación entre abuelo y nieta. Sir Walter le descubrirá a Callie la existencia de la gravedad, los estudios de Darwin, la existencia de la Sra. Curie, las leyes de Newton y un largo etcétera. Juntos forjan una relación que a más de uno nos hubiera gustado tener con nuestro abuelo.

"A mi madre le había salido una chica de siete intentos. Supongo que yo no era exactamente lo que ella tenía en la cabeza, es decir, una hija primorosa que la ayudara a lidiar con la creciente marea de energía muchachil (...). A mí no me gustaba hablar de recetas y estampados y servir té en el salón. ¿Y por eso era una egoísta? ¿Y por eso era una rara?"

Pero todo eso no pasa desapercibido para su madre, que quiere enseñar a cocinar a su hija y a no recoger especímenes en el río; que quiere que aprenda a coser y a tejer y no a analizar polillas; que quiere que se case algún día y no que sea una solterona extravagante, apasionada por ideas vacías sobre la Naturaleza. Y Calpurnia, como una buena chica de once años no puede negarse a sufrir la tortura de aprender a hacer un pastel o concinar un asado.

"Me senté en mi dormitorio y miré a los árboles de afuera mientras daba algunas vueltas al asunto. Yo no era así al propósito. ¿Podían echarme la culpa por mi naturaleza? ¿Podía el leopardo dejar de tener manchas?"

Pero las pasiones arrasan el mundo y el río siempre encuentra por donde fluir. Y ese el mensaje más bonito, inspirador y permanente que deja esta novela. Por si aún no ha quedado claro, me ha encantado la historia de Callie Vee y estoy impaciente por saber como sigue. Os la recomiendo porque es apta para todos los públicos y os aseguro que os encantará.

"Intenté aguntar un rato tumbada y hacer balance de mi vida. Es lo que se hace cuando termina un siglo, ¿no? Pero creo que en realidad me dormí enseguida y sólo soñé que hacía balance."

Además demuestra lo que han tenido que luchar las mujeres para poder conseguir la igualdad relativa que hay hoy en día. Calpurnia, de sólo once años de edad, es un torbellino que consigue ganar a sus seis hermanos y estoy segura que también a sus padres, con la ayuda del Abuelito, claro. ¿Queréis ayudarla también?

"Sólo tenía que decirlo en voz alta. ¿Tendría el coraje de hacerlo, de revelarlo al aire libre? Tal vez debía probar delante de Lula, a ver cómo sonaba.
- Creo - empecé, y me detuve-. Creo que a lo mejor quiero ir a la universidad."
 ¡Olé!





Por Nitha

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